Tegucigalpa, Honduras. – La ministra de Salud, Carla Paredes, afirmó este miércoles que ambas partes en el conflicto laboral están cediendo para encontrar una solución, y confirmó que la suspensión de los procesos disciplinarios contra el personal de enfermería es una muestra de «buena fe» por parte del gobierno.
«Todos estamos cediendo la parte que corresponde hasta que lleguemos a acuerdos», declaró la funcionaria a periodistas.
Paredes reveló que la Secretaría de Salud (Sesal) había enviado aproximadamente 200 citaciones para audiencias de descargo a enfermeras y enfermeros auxiliares que participaron en las protestas. La suspensión de estas acciones, según ella, es un gesto para facilitar el diálogo.
A cambio, hizo un llamado directo al gremio: «Pido a la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH) que suspendan las protestas como señal de buena fe».
Sin embargo, la ministra fue clara al delimitar las responsabilidades sobre la principal exigencia del gremio: el reajuste salarial. Explicó que no es a la Secretaría de Salud a quien le corresponde aprobar un incremento, sino que esa es una negociación que las centrales obreras deben realizar con el gobierno central para todos los trabajadores del Estado.
Además, consideró que la coyuntura política actual complica la situación. «Es incoherente que a tres meses de las elecciones generales se aumente el salario a las enfermeras auxiliares y se deje comprometido al nuevo gobierno», sentenció Paredes.


