Tegucigalpa, Honduras. – El ministro de Defensa, Roosevelt Hernández, expresó este lunes que las Fuerzas Armadas están «a la espera del conteo total del 100% de las actas originales» de cierre del CNE, señalando que «hay más de un millón de votos que hay que sumarlos» para poder respetar la soberanía popular, en declaraciones que contrastan con la postura del jefe del Estado Mayor Conjunto quien garantizó que habrá nuevo presidente el 27 de enero.
«Entiendo que lo han hecho de manera parcial, y hay más de un millón de votos que hay que sumarlos y que cuentan para poder respetar la soberanía popular«, expresó Hernández, sugiriendo que el escrutinio del CNE estaría incompleto y requeriría contabilizar votos adicionales.
El ministro de Defensa agregó que espera que «este proceso se realice en lo que resta del actual gobierno», con el objetivo de salvaguardar la democracia y el proceso electoral en el que las Fuerzas Armadas cumplieron con las tareas asignadas, estableciendo un plazo implícito que concluye el 27 de enero cuando termina el mandato de Castro.
Sobre el decreto legislativo aprobado por Luis Redondo y sancionado por la presidenta Xiomara Castro, que desconoce la declaratoria electoral y ordena el voto por voto, el ministro de Defensa refirió que «lo que está publicado en el diario oficial La Gaceta», entiendo que es para que «se complete la suma» y eso lo hará el Consejo Nacional Electoral.
«Ellos tienen que terminar y una vez que se finalice será el resultado final de todos los votos que se están solicitando que se contabilicen», declaró Hernández, interpretando el decreto como orden para que el CNE «complete» un escrutinio que considera inconcluso.
Roosevelt Hernández mencionó que las FFAA son una institución obediente y no deliberante, que está para materializar lo que ordena la Constitución, evadiendo pronunciarse sobre la legalidad del decreto y presentando a los militares como ejecutores de lo que dispongan las instituciones competentes.
En contraste, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Héctor Benjamín Valerio Ardón, manifestó este lunes de manera categórica que «el 27 de enero habrá un nuevo presidente» en Honduras y que el instituto castrense será garante de la alternancia en el poder como lo ordena la Constitución.
A la consulta si el instituto castrense garantiza la sucesión presidencial, el general Valerio respondió: «El 27 de enero tendremos nuevo presidente», confirmando tres veces durante el mismo encuentro con periodistas la fecha constitucional de la transición del poder.
Valerio insistió que «somos garantes de la alternancia» en el servicio de la Presidencia de la República, y que «tanto el 27 de enero garantizamos que tenemos un nuevo presidente», reafirmando el compromiso militar con la transición democrática.
El general se negó a opinar sobre el llamado del encargado del Congreso, Luis Redondo, para que se realice el voto por voto de las 19,167 urnas tras las elecciones del pasado 30 de noviembre, evadiendo pronunciarse sobre la procedencia del decreto legislativo.
A la reiterada pregunta sobre la orden girada por Luis Redondo, Valerio señaló: «A quién le dieron la orden, se supone, no hablemos con suposiciones… a quien le dio la orden, a mí no me la ha dado», negando categóricamente haber recibido instrucciones del encargado del Congreso.
Las declaraciones contradictorias entre el ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor Conjunto evidencian posiciones divergentes dentro de la cúpula militar sobre el decreto legislativo: Hernández lo interpreta como orden para «completar» escrutinio, mientras Valerio evade reconocer orden de Redondo y confirma transición del 27 de enero.
La referencia del ministro a «más de un millón de votos» pendientes de contabilizar contrasta con la declaratoria oficial del CNE que ya certificó los resultados de las elecciones del 30 de noviembre, sugiriendo que Hernández considera que el escrutinio oficial fue «parcial» y requiere completarse.
El ministro de Defensa caracterizó el decreto publicado en La Gaceta como instrumento para que el CNE «complete la suma», una interpretación que difiere de lo establecido en el decreto que ordena recontar todas las 19,167 urnas, no solo completar votos faltantes.
La postura de «institución obediente y no deliberante» expresada por Hernández contrasta con la negativa del general Valerio a confirmar que recibió orden de Redondo, evidenciando que el alto mando militar distingue entre órdenes constitucionales que debe obedecer y mandatos legislativos cuestionados.
El general Valerio enfatizó el rol de las FFAA como «garantes de la alternancia», estableciendo que el mandato constitucional de los militares es garantizar la transición del poder, no ejecutar decretos legislativos que ordenen recuentos electorales.
La triple confirmación del general Valerio sobre que «el 27 de enero tendremos nuevo presidente» representa el mensaje más claro del alto mando militar sobre su compromiso con la fecha constitucional de transición, independientemente de cualquier proceso de recuento.
Las declaraciones de ambos funcionarios militares ocurren mientras el material electoral permanece bajo custodia de las Fuerzas Armadas, y el CNE enfrenta ultimátum del Congreso Nacional para ejecutar el recuento ordenado por el decreto sancionado por Castro.


