Tegucigalpa, Honduras.— El ministro de Finanzas, Christian Duarte, confirmó este miércoles que el desembolso de 120 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) al gobierno de Honduras se mantiene en «Stand-by» debido al proceso electoral, mientras las autoridades mantienen conversaciones con funcionarios del organismo para definir una nueva fecha de aprobación.
«Debido a las elecciones, el Directorio Ejecutivo del FMI que es quien aprueba finalmente la revisión del país, se ha pospuesto y nosotros estamos en pláticas con los funcionarios para ver en qué fecha se sostiene», explicó Duarte sobre la situación del desembolso pendiente.
El funcionario estableció como expectativa que «para el 20 de diciembre ya se haya realizado la aprobación de la cuarta revisión», que previamente había recibido el respaldo técnico necesario del personal especializado del Fondo Monetario Internacional.
Duarte recordó que la cuarta revisión «ya recibió el visto bueno del personal técnico del Fondo Monetario a finales de septiembre», cuando durante la visita periódica del organismo «alcanzaron un acuerdo a nivel del personal sobre las políticas y reformas necesarias para completar la cuarta revisión».
El acuerdo técnico se enmarca en los compromisos establecidos «en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF) y el Servicio de Crédito Ampliado (SCA)», instrumentos financieros diseñados para apoyar programas de mediano plazo de países con dificultades de balanza de pagos.
Sin embargo, el ministro expresó cautela sobre los tiempos de ejecución: «habrá que ver si ajusta el tiempo para que este recurso pueda ingresar a la caja», sugiriendo que la proximidad del cambio de gobierno podría complicar la recepción efectiva de los fondos.
El desembolso pendiente forma parte del «acuerdo firmado en 2023» que «establece un total de aproximadamente 830 millones de dólares», un programa integral de apoyo financiero que el FMI otorgó a Honduras para fortalecer su estabilidad macroeconómica.
La situación del desembolso refleja la práctica habitual del FMI de suspender decisiones financieras importantes durante períodos de transición política, especialmente cuando existe incertidumbre sobre la continuidad de las políticas económicas acordadas.
El retraso en la aprobación genera presión adicional sobre las finanzas públicas hondureñas en un momento de transición gubernamental, cuando el gobierno saliente debe completar sus compromisos fiscales mientras se prepara el traspaso de poder programado para enero de 2026.
La confirmación del ministro Duarte sobre el estado del acuerdo con el FMI se produce en un contexto de incertidumbre política post-electoral, donde la definición del próximo gobierno podría influir en las negociaciones futuras con el organismo financiero internacional y la continuidad de los programas de asistencia económica.




