Tegucigalpa, Honduras. – Las muertes violentas de niños, adolescentes y jóvenes en Honduras alcanzaron las 320 víctimas durante el primer semestre de 2026, según estadísticas de la Coordinación de Instituciones Privadas por las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden).
La cifra representa un aumento del 15 % en comparación con el mismo período de 2025, lo que vuelve a colocar a la niñez y juventud entre los sectores más vulnerables del país.
De acuerdo con los datos de Coiproden, del total de víctimas, 247 eran hombres, equivalentes al 77 %, mientras que 73 eran mujeres, lo que representa el 23 %.
Los departamentos que concentran la mayor cantidad de muertes violentas de menores y jóvenes son Francisco Morazán, Yoro y Cortés.
El reporte evidencia que la violencia continúa golpeando con fuerza a una población que debería contar con mayores mecanismos de protección por parte del Estado, la sociedad y las instituciones responsables de garantizar sus derechos.
Coiproden advierte que los menores en Honduras no solo enfrentan riesgos derivados del crimen organizado y la violencia común, sino también amenazas sanitarias que agravan su situación de vulnerabilidad.
Entre esas enfermedades figuran el dengue, el sarampión y la tosferina, padecimientos que han generado preocupación en el sistema de salud y que afectan especialmente a niños y adolescentes.
La combinación de violencia, enfermedades prevenibles y condiciones sociales adversas coloca a la niñez y juventud hondureña en un escenario de alto riesgo.
El aumento de muertes violentas durante el primer semestre refleja la urgencia de fortalecer las políticas públicas de prevención, protección y atención integral para este sector de la población.
Para Coiproden, los datos confirman que los niños, adolescentes y jóvenes continúan expuestos a múltiples amenazas que comprometen su vida, su desarrollo y el ejercicio pleno de sus derechos.
El desafío para Honduras es responder de manera efectiva a esta realidad, reduciendo la violencia, mejorando la prevención sanitaria y garantizando entornos seguros para quienes representan una de las poblaciones más sensibles del país.













