Tegucigalpa, Honduras.— El candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, depositó sus esperanzas de revertir el resultado electoral en el escrutinio especial de actas con inconsistencias que iniciará el miércoles 10 de diciembre, proceso donde confía que la votación «variará» sustancialmente a su favor.
«Ese 97% es un número que va a variar a partir del miércoles, que no hagan canto de sirena porque cuando se revise voto por voto la cosa va a cambiar», declaró el candidato liberal al noticiero Hoy Mismo, desafiando los resultados preliminares que actualmente lo colocan en segundo lugar.
El escrutinio oficial muestra una diferencia superior al 1% entre el líder Nasry Asfura del Partido Nacional y Nasralla, una brecha que el candidato liberal considera artificial y que espera cerrar mediante la revisión exhaustiva de actas cuestionadas.
Nasralla reveló que existen más de 505 mil votos que serán sometidos al escrutinio especial a partir del miércoles, un volumen masivo de sufragios que según él reflejará votación a su favor y modificará radicalmente el panorama electoral actual.
El candidato liberal lanzó acusaciones directas contra el Partido Nacional, señalando que inflaron actas a su favor específicamente en los departamentos de Lempira e Intibucá, territorios donde afirma se registró «comportamiento irregular en lugares donde no hubo biometría».
La ausencia de sistemas biométricos de identificación en esas zonas habría facilitado, según la versión de Nasralla, la manipulación de resultados mediante el inflado artificial de votos a favor del candidato nacionalista Asfura.
El candidato liberal adelantó que impugnará algunos resultados y que su estrategia incluye esperar el conteo del voto en el exterior, donde asegura poseer una ventaja de cuatro mil votos por encima del Partido Nacional, sufragios que podrían resultar decisivos en una contienda tan ajustada.
Nasralla no descartó que el Partido Nacional esté utilizando «un algoritmo que lo perjudique», argumentando que los resultados tan estrechos no corresponden a la realidad, una acusación que sugiere manipulación tecnológica del sistema de escrutinio.
El candidato liberal también denunció operaciones de desprestigio en el extranjero: el Partido Nacional habría hecho lobby en Estados Unidos para ensuciar su imagen durante las elecciones generales, aunque Nasralla se defendió afirmando que «las personas saben que él no ha cometido un acto ilícito».
Respecto a cuestionamientos sobre su pasada alianza con el Partido Libertad y Refundación (Libre), Nasralla justificó esa decisión como necesaria «para derrotar al Partido Nacional que estaba salpicado de corrupción», aclarando que no tuvo acceso a fondos públicos cuando ejerció como designado presidencial durante esa administración.
La estrategia de Nasralla se centra ahora completamente en el escrutinio especial del miércoles, donde 505 mil votos —aproximadamente el 17% del total de sufragios emitidos— serán revisados voto por voto debido a inconsistencias detectadas en las actas originales.
El candidato liberal advirtió a sus adversarios que no celebren prematuramente, utilizando la expresión «que no hagan canto de sirena» para referirse a quienes consideran definido el resultado con base en el 97% escrutado hasta el momento.
Las acusaciones de inflado de actas en departamentos específicos donde no operó el sistema biométrico añaden una nueva dimensión a las múltiples denuncias de irregularidades que han empañado estas elecciones generales, las más cuestionadas en años recientes.
La apuesta de Nasralla por el voto del exterior —donde afirma tener ventaja de 4 mil sufragios— podría resultar crucial considerando que la diferencia actual entre ambos candidatos ronda los 20 mil votos, lo que significa que el voto hondureño en el extranjero representa aproximadamente el 20% de la brecha que debe cerrar.
La denuncia sobre un supuesto algoritmo que lo perjudica refleja la desconfianza del candidato liberal en el sistema tecnológico de escrutinio operado por la empresa colombiana ASD, la misma que fue señalada por el CNE como responsable de los «problemas técnicos» que paralizaron el conteo durante tres días.
El escrutinio especial del miércoles se perfila como el momento definitorio de estas elecciones: si Nasralla logra revertir suficientes votos de esas 505 mil papeletas cuestionadas, podría cambiar dramáticamente un resultado que actualmente favorece a Asfura por más de un punto porcentual.




