Tegucigalpa, Honduras. – El excandidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, lanzó este martes un ultimátum radical al advertir que si el Partido Nacional impone a un presidente en el Legislativo, su posición es que ningún diputado liberal sea parte de la directiva del Congreso Nacional.
A criterio de Nasralla, «esa será una junta directiva corrupta si no es presidida por un diputado del Partido Liberal», en una declaración que marca una postura intransigente sobre la conformación del órgano que dirigirá el Poder Legislativo durante el período 2026-2030.
El expresidenciable fue categórico al señalar que el apoyo de los diputados opositores a la planilla liberal para presidir el Congreso Nacional no será bajo ningún compromiso, dejando claro que la bancada liberal no cederá espacios a cambio de votos.
«Si los nacionalistas votan por nosotros, nosotros no le vamos a dar nada, si los de Libre (Libertad y Refundación) votan por la planilla liberal, nosotros no les vamos a dar nada, solamente les garantizamos que va a haber una presidencia y una junta directiva que honesta«, aseveró Nasralla.
El líder liberal justificó la propuesta de que un liberal —Yuri Sabas o Marlon Lara— presida el Congreso Nacional argumentando que esto busca que el pueblo hondureño tenga una mejor calidad de vida mediante decisiones que se tienen que tomar desde el Legislativo y que «además tengamos los votos de las personas sanas de los otros partidos que quieran apoyar a cambio de nada».
La postura de Nasralla contrasta con las negociaciones que el Partido Nacional y el Partido Liberal han venido sosteniendo para lograr acuerdos sobre gobernabilidad legislativa, donde ambas fuerzas políticas sellaron un consenso de ocho ejes estratégicos pero aún no definen la conformación de la junta directiva.
Sobre una posible tercera postulación liberal de Jorge Cálix, tras ser inscrito como diputado por Olancho, Nasralla dijo que tendría que ir a votación, aunque aclaró que hasta el mediodía de este martes no había otra postulación además de Lara y Sabas.
A propósito de esta inscripción, Nasralla manifestó que él no se opone a que Cálix sea diputado, «yo solo me opongo a que en Honduras la ley no se cumple«, aseguró al agregar que todas las componendas de ese tipo terminan perjudicando al pueblo.
La posición radical de Nasralla de exigir la presidencia del Congreso para el Partido Liberal o rechazar cualquier participación en la directiva podría complicar las negociaciones con el Partido Nacional, que ha propuesto al diputado Tomás Zambrano para encabezar la junta directiva con representantes de ambos partidos y de partidos minoritarios.
La instalación de la junta directiva provisional está programada para este 21 de enero, seguida de la conformación de la junta en propiedad el 23 de enero, fechas que se acercan sin que exista aún un consenso definitivo sobre quién presidirá el Legislativo durante los próximos cuatro años.
Las declaraciones de Nasralla elevan la tensión política en vísperas de la instalación del nuevo Congreso, dejando en suspenso si el bipartidismo logrará concretar un acuerdo o si las diferencias terminarán fragmentando la gobernabilidad del Poder Legislativo desde su inicio.


