Tegucigalpa – El candidato presidencial del Partido Nacional, Nasry Asfura, reaccionó este miércoles a la decisión de la consejera Ana Paola Hall de poner su cargo a disposición, acusando a un sector del Partido Liberal de mantener subordinación al oficialismo y advirtiendo sobre el peligro que enfrenta la democracia hondureña.
A través de su cuenta en la red social X, Asfura expresó su preocupación por lo que considera un deterioro acelerado de la institucionalidad democrática del país. «Como lo he venido diciendo, nuestra democracia y libertad están en peligro», escribió el líder nacionalista, estableciendo un tono alarmista sobre la situación política actual.
El exalcalde capitalino utilizó la decisión de Hall para cuestionar la independencia política del Partido Liberal respecto al oficialismo. «La decisión de la consejera liberal en el CNE confirma que un sector del Partido Liberal siempre ha sido parte de las raíces de Libre, lo demostraron en el pasado», aseveró Asfura, sugiriendo conexiones históricas entre ambos partidos.
Asfura profundizó en sus críticas al señalar que este sector liberal «hasta ahora no ha podido separarse de esas raíces, sin importarles los principios y derechos de los hondureños». Esta declaración busca cuestionar la coherencia ideológica y la independencia política del Partido Liberal en un momento crucial del proceso electoral.
El candidato nacionalista elevó el nivel de alarma al advertir que las elecciones generales programadas para el 30 de noviembre «están en peligro» debido a la crisis institucional que atraviesa el CNE. Esta advertencia se suma a las voces que han expresado preocupación por la viabilidad del proceso electoral ante la paralización del organismo electoral.
Asfura dirigió una crítica directa contra lo que percibe como la instrumentalización política de las instituciones democráticas. «El país no es un juguete, ni su democracia es para intereses familiares, de un político o de un partido. ¡Hay que defenderla!», declaró, haciendo una referencia implícita a la familia presidencial y su influencia en las decisiones políticas.
El mensaje del candidato nacionalista culminó con un llamado dramático a la acción: «¡ES HOY O NUNCA!», seguido de la consigna «¡Firmes por Honduras!», buscando generar un sentido de urgencia y movilización política ante lo que considera una crisis democrática sin precedentes.
Las declaraciones de Asfura se producen en un contexto donde diversos sectores han señalado la existencia de presiones políticas dentro del CNE y una creciente incertidumbre sobre la organización de los comicios electorales. La crisis se ha profundizado con las ausencias sistemáticas del consejero Marlon Ochoa y ahora con la decisión de Hall de abandonar su cargo.
El pronunciamiento del candidato nacionalista también llega en un momento donde el Partido Liberal se ha desmarcado parcialmente de la posición adoptada por Hall, ya que Salvador Nasralla aclaró que la consejera no consultó su decisión con la dirigencia partidaria antes de hacerla pública.
La estrategia discursiva de Asfura busca capitalizar la crisis del CNE para posicionar al Partido Nacional como defensor de la institucionalidad democrática, contrastando su posición con lo que presenta como la subordinación de sectores liberales al oficialismo y la crisis de credibilidad que atraviesa el sistema electoral.
El momento elegido para estas declaraciones resulta estratégico, considerando que la crisis del CNE ha generado incertidumbre en diferentes sectores de la sociedad hondureña sobre la capacidad del país para realizar elecciones creíbles y transparentes en noviembre, situación que los partidos de oposición buscan aprovechar políticamente.
Las acusaciones de Asfura sobre las «raíces» compartidas entre sectores liberales y Libre reflejan las complejas realidades de las alianzas políticas hondureñas, donde las divisiones partidarias no siempre corresponden con diferencias ideológicas claras, especialmente considerando los antecedentes históricos de colaboración entre diferentes fuerzas políticas.



