Tegucigalpa, Honduras. – Las lluvias registradas en los últimos días no han sido suficientes para recuperar las principales fuentes de abastecimiento del Distrito Central, donde el riesgo hídrico se mantiene en nivel alto y las represas continúan acercándose al umbral crítico.
Las precipitaciones recientes en el Distrito Central no han logrado recuperar los embalses Los Laureles y La Concepción, los cuales permanecen por debajo del 30 % de su capacidad. Ambas represas continúan en riesgo hídrico alto y muy cerca del umbral crítico del 25 %.
Ante el déficit de almacenamiento, la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento mantiene un esquema de racionamiento con distribución de agua cada 12 días. Las autoridades continúan monitoreando las lluvias y el volumen de los embalses para definir eventuales medidas adicionales.
La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) informó este miércoles que los embalses Los Laureles y La Concepción permanecen por debajo del 30 % de su capacidad total, una condición que mantiene la alerta sobre la disponibilidad de agua potable para la capital.
De acuerdo con el reporte oficial, Los Laureles registra un almacenamiento de 27.96 %, mientras La Concepción se ubica en 25.93 %.
Ambos embalses se encuentran dentro del rango de riesgo hídrico alto, que comprende niveles entre el 25 % y el 50 % de capacidad.
Sin embargo, las autoridades advierten que si las represas caen por debajo del 25 %, ingresarían a un nivel crítico, escenario en el que podrían evaluarse medidas más severas, incluida la suspensión del suministro en determinados sectores.
El bajo nivel de almacenamiento refleja que las precipitaciones recientes no han logrado compensar el déficit acumulado por la sequía que afecta a la capital y a otras zonas del país.
Ante este panorama, UMAPS mantiene una programación de racionamiento para las próximas semanas, con distribución de agua potable cada 12 días en el Distrito Central.
La situación mantiene la preocupación entre los habitantes de Tegucigalpa y Comayagüela, especialmente en colonias que dependen directamente del calendario de suministro y de fuentes alternas para cubrir sus necesidades básicas.
Las autoridades continuarán monitoreando los niveles de los embalses y el comportamiento de las lluvias, mientras el abastecimiento de agua en la capital sigue condicionado por la lenta recuperación de las represas.













