Tegucigalpa, Honduras.— En plena conmemoración del Día del Trabajador Hondureño, el secretario de la Central General de Trabajadores (CGT), Daniel Durón, lanzó un mensaje directo: si en Honduras el trabajador tuviera opción real a formar un sindicato, no habría necesidad de negociar el salario mínimo.
“Negociar un salario mínimo es una acción de solidaridad con los trabajadores que no pueden negociar un contrato colectivo”, argumentó Durón. “Si a los trabajadores se les permitiera tener sindicatos, negociar contratos colectivos, no tendríamos problemas de negociar salarios mínimos”.
Acuerdo tardío: 6% a 7.5% para 2026-2027
El lunes, el sector privado y las centrales obreras llegaron a un acuerdo de ajuste salarial. Para 2026 el incremento será: 6% para empresas de 1-10 trabajadores, 6% de 11-50, 7% de 51-150, y 7% de 151 en adelante.
Para 2027, el ajuste sube: 6% de 1-10 trabajadores, 6% de 11-50, 7% de 51-150 y 7.5% de 151 en adelante.
Durón reprochó que esta negociación debió efectuarse antes del 01 de enero, pero se hizo cuatro meses después. “Eso pasa porque no hay opción a la libre sindicalización en Honduras”, señaló.
El otro problema: 78% gana menos de L10 mil
El dirigente obrero denunció que un 78% de los trabajadores del sector formal recibe menos de 10 mil lempiras mensuales. La razón: no se cumple con el pago del salario mínimo y no existe una supervisión adecuada.
Reiteró que con un sindicato el trabajador tiene la opción de negociar contratos colectivos, lo que resolvería gran parte de los conflictos salariales.
Para Durón, la salida es clara: libre sindicalización. Sin ella, el salario mínimo seguirá siendo un parche solidario para cubrir a quienes no tienen cómo defender sus derechos en la mesa de negociación.
Mientras el país celebra al trabajador, el debate de fondo vuelve a la agenda: organización colectiva vs. ajustes decretados.






