Tegucigalpa, Honduras – Ocho naciones de América Latina emitieron este miércoles un comunicado conjunto desde Asunción, en el que felicitaron a Nasry “Tito” Asfura tras su proclamación como presidente electo de Honduras y expresaron su deseo de que la transición se desarrolle de manera pacífica y ordenada.
Los gobiernos de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana reconocieron formalmente los resultados de las elecciones del 30 de noviembre, en las que Asfura —candidato del Partido Nacional y aliado de Estados Unidos— obtuvo el 40,26 % de los votos, superando por un estrecho margen a Salvador Nasralla (39,54 %) y a Rixi Moncada de Libre (19,19 %).
En el pronunciamiento, difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay, los países subrayaron su disposición a trabajar conjuntamente con el nuevo gobierno que asumirá el 27 de enero de 2026, especialmente en áreas estratégicas como el comercio, la seguridad, la migración y el fortalecimiento de la democracia en la región.
Además, los ocho Estados reafirmaron su solidaridad con el pueblo hondureño y elogiaron su “responsabilidad cívica” al ejercer el sufragio y esperar con paciencia el escrutinio final, pese a las presiones y tensiones surgidas durante el último mes.
El comunicado destacó también el desempeño del Consejo Nacional Electoral (CNE), al que calificaron de “responsable” pese a los desafíos técnicos y las 2.792 actas con inconsistencias que requirieron un escrutinio especial iniciado el 18 de diciembre, cinco días después de lo previsto.
Asimismo, los países saludaron la labor de las Misiones de Observación Electoral (MOE) de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea, cuya presencia “continua y rigurosa” contribuyó, según el texto, a una “revisión exhaustiva e imparcial del proceso” y brindó claridad sobre la legitimidad de los resultados.
Con este respaldo regional, Honduras avanza hacia una nueva etapa política en medio de un contexto electoral complejo, pero con un creciente reconocimiento institucional y diplomático que busca consolidar la estabilidad del país centroamericano.












