Tegucigalpa. – La Organización de los Estados Americanos (OEA) emitió un contundente pronunciamiento contra las acciones emprendidas por un sector minoritario del Congreso Nacional de Honduras que, según el organismo internacional, busca obstaculizar la transición democrática del poder tras un proceso electoral que reflejó claramente la voluntad popular.
La Secretaría General de la OEA manifestó profunda preocupación por las decisiones adoptadas por un grupo reducido y carente de pluralidad de diputados hondureños que sesionaron sin respetar las normas del derecho parlamentario, con el objetivo de entorpecer la transferencia pacífica del mando resultante de los comicios.
El organismo hemisférico denunció además con consternación los actos de violencia registrados al interior del hemiciclo legislativo, donde una parlamentaria sufrió lesiones graves. La OEA calificó estos hechos como incompatibles con los principios fundamentales de cualquier sistema democrático, rechazando categóricamente el uso de la violencia en el ejercicio político.
Uno de los señalamientos más severos del pronunciamiento internacional se dirigió contra la intervención y criminalización de los consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE) mediante la participación del Ministerio Público en el proceso electoral, una acción que la OEA considera un ataque directo a la institucionalidad democrática del país.
La Secretaría General respaldó su posición recordando que dos Misiones de Observación Electoral independientes y apartidistas desplegadas en Honduras, la propia de la OEA y la de la Unión Europea, concluyeron que los resultados de las elecciones presidenciales reflejan fielmente la voluntad del pueblo hondureño, lo que otorga legitimidad indiscutible al proceso.
El organismo internacional hizo un enérgico llamado a cesar inmediatamente los intentos de obstaculizar la transición constitucional y exhortó a que esta se concrete de manera pacífica y en estricto apego a la legalidad vigente.
En un mensaje dirigido a los actores políticos hondureños, la OEA subrayó un principio fundamental de la democracia: «La democracia no se ejerce únicamente mediante el voto, sino también mediante la aceptación de la voluntad popular», sentenciando que desconocer los resultados electorales constituye una violación a los valores democráticos que trasciende el simple ejercicio del sufragio.
El pronunciamiento de la OEA representa una presión internacional significativa sobre los legisladores que pretenden revertir la declaratoria electoral oficial, y coloca en el centro del debate regional el respeto a la institucionalidad democrática y la alternancia pacífica del poder en Honduras.
La declaración del organismo hemisférico también pone en evidencia el aislamiento internacional que enfrentan quienes impulsan estas acciones legislativas, las cuales han sido caracterizadas como contrarias al derecho parlamentario y a los estándares democráticos observados por la comunidad internacional durante el proceso electoral hondureño.





