Tegucigalpa, Honduras – La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (MOE-OEA) reafirmó este lunes que los resultados de las elecciones generales del 30 de noviembre en Honduras reflejan fielmente la voluntad ciudadana, al no haber detectado “elementos fraudulentos determinantes” que alteren el sentido del voto popular.
Encabezada por el excanciller paraguayo Eladio Loizaga, la misión reconoció que el proceso electoral se desarrolló en un contexto de extrema polarización y complejidad, factores que impactaron directamente en el desempeño de las autoridades electorales y en la percepción pública del escrutinio.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, destacó la declaratoria oficial emitida por el Consejo Nacional Electoral (CNE) como un paso crucial para la estabilidad institucional del país, pese a las “dificultades experimentadas” durante el cómputo de votos, incluyendo retrasos técnicos, disputas partidarias y tensiones en torno al escrutinio especial.
Ramdin confirmó que la MOE-OEA permanece desplegada en Honduras, cumpliendo su mandato con profesionalismo e independencia, y anunció que en los próximos días emitirá un informe final con sus hallazgos, análisis y recomendaciones técnicas para fortalecer futuros procesos electorales en el país.
La postura de la OEA se suma al creciente respaldo internacional al resultado electoral que proclamó a Nasry “Tito” Asfura como presidente electo, y refuerza la legitimidad del CNE como único órgano constitucionalmente facultado para declarar los resultados, en un momento en que persisten intentos de cuestionar el proceso desde sectores políticos excluidos.













