Tegucigalpa, Honduras – El analista político Olban Valladares lanzó una fuerte crítica este viernes 2 de enero contra el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, tras sus recientes declaraciones en las que sugirió que la Comisión Permanente podría revisar y eventualmente anular la declaratoria electoral del Consejo Nacional Electoral (CNE) por supuestos “vicios de nulidad”.
“Me parece que es una de las desgracias más grandes que le ha pasado a este país en los últimos tiempos. No mereció jamás haber llegado a la presidencia del Congreso”, afirmó Valladares, al calificar la actuación de Redondo como inconstitucional, inoportuna y peligrosa para la estabilidad democrática.
Las declaraciones de Redondo —quien afirmó que, según el artículo 15, numeral 7 de la Constitución, el Congreso tiene facultades para revisar la validez de las elecciones— han generado rechazo generalizado entre sectores de la oposición, la sociedad civil y expertos en derecho electoral, quienes consideran que cualquier intento de invalidar los resultados por vía legislativa carece de fundamento legal y legitimidad institucional.
En ese contexto, Valladares fue contundente: “Don Luis, recuerde que el 28 de enero usted va a estar en la calle”.
Y en un tono cargado de advertencia, agregó: “No hay castigo peor que el rechazo del pueblo, cuando el pueblo no lo acepte en la fila de un cine o de un supermercado. Trate de mantenerse calladito en los 25 días que faltan y tal vez va a mitigar un poco la venganza del pueblo por los daños que ha causado”.
Su mensaje responde a una creciente preocupación por el uso político del Congreso en los últimos días del gobierno saliente, en medio de una transición electoral ya certificada por el órgano electoral y observadores internacionales.
Valladares subrayó que la única vía legal para impugnar resultados es el Tribunal de Justicia Electoral (TJE), no el Poder Legislativo, y que cualquier intento de politizar la declaratoria representa una amenaza directa al orden constitucional.
Mientras tanto, Redondo mantiene su postura, en una posición que lo ha aislado incluso de aliados tradicionales y ha reavivado el debate sobre el futuro del liderazgo político del PINU-SD, el partido minoritario que lo llevó a la presidencia del Congreso en 2022.












