Tegucigalpa, Honduras. – Honduras registra una disminución en los homicidios durante el primer semestre de 2026, pero la reducción proyectada sería mínima y podría reflejar un estancamiento de la violencia si no se fortalecen las estrategias de seguridad.
Así lo advirtió el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH) durante el foro “Violencia y Seguridad en Honduras: balance 2022-2025 y datos preliminares de 2026”.
La directora del Observatorio, Migdonia Ayestas, informó que en el primer semestre del año se registraron 1,236 muertes violentas homicidas.
Además, el informe contabiliza 218 suicidios, 385 muertes de mortalidad indeterminada y 329 muertes no intencionales.
“Sin duda estamos presentando el primer semestre del presente año donde se evidencia que 1,236 son las muertes violentas homicidas y que 218 fueron suicidios, 385 muertes de mortalidad indeterminada y que 329 son no intencionales”, detalló Ayestas.
De acuerdo con las proyecciones del OV-UNAH, si la tendencia se mantiene hasta diciembre, la tasa de homicidios cerraría en 24.6 por cada 100 mil habitantes.
En el caso de los eventos de tránsito, la tasa proyectada sería de 20.1 por cada 100 mil habitantes, mientras que los suicidios alcanzarían una tasa de 5.7.
Ayestas explicó que las reducciones previstas no representan una caída significativa en los principales indicadores de violencia.
“Realmente las reducciones van a ser mínimas en esta tasa proyectada que ha presentado el Observatorio de la Violencia. Por ejemplo, en homicidios es 1.6 la reducción y en eventos de tránsito, que es el que menos reduce, 0.1 puntos en la tasa de homicidios”, declaró.
El informe también identifica los departamentos con mayor riesgo de violencia en el país.
Entre ellos figuran Francisco Morazán, que ocupa el primer lugar, seguido de Cortés, Atlántida, Yoro, Olancho, Comayagua y Ocotepeque.
Para el Observatorio, estos territorios requieren atención prioritaria debido a la concentración de muertes violentas y otros hechos asociados a la inseguridad.
Ayestas señaló que, al comparar los datos de años recientes, el comportamiento de la violencia prácticamente se mantiene.
“Cuando lo analizamos casi se mantiene esa tasa, ese porcentaje, por ejemplo, en el año 2024 fueron siete homicidios diarios, en el año 2025 20 homicidios diarios y en el año 2026 siete homicidios diarios, es decir, estamos ahí que si no se establecen otros esfuerzos nos vamos a estancar en esa violencia”, dijo la directora.
La advertencia del OV-UNAH apunta a que el país necesita avanzar en estrategias integrales de seguridad, con un abordaje diferenciado por regiones, municipios y poblaciones con mayor exposición al riesgo.
Según el Observatorio, reducir la violencia requiere acciones sostenidas y no solo respuestas generales, especialmente en los departamentos donde los indicadores muestran mayor incidencia.
El balance presentado deja una lectura de cautela: aunque los homicidios muestran una reducción, el descenso proyectado es limitado y no garantiza un cambio sustancial en la seguridad del país.
Para el OV-UNAH, sin nuevos esfuerzos institucionales y estrategias más focalizadas, Honduras corre el riesgo de mantenerse atrapada en niveles persistentes de violencia.












