Tegucigalpa, Honduras. – El Partido Liberal de Honduras oficializó mediante pronunciamiento público su intención de presidir el Congreso Nacional para el periodo 2026-2030, invocando que el CNE declaró diferencia en nivel presidencial de menos del 0.7% y a nivel diputados de menos del 0.45%, lo que según el instituto político «evidencia necesidad» de representación equitativa en Junta Directiva del Poder Legislativo para «fortalecer democracia» y dar «verdadero sentido de representación» a electores hondureños.
La Comisión nombrada por el Consejo Central Ejecutivo, la bancada legislativa, la Asociación de Alcaldes y los 82 diputados propietarios y suplentes electos se pronunciaron en «esa misma línea», evidenciando unidad interna del Partido Liberal en reclamo de presidencia legislativa frente a propuesta del Partido Nacional que reconoce «aspiraciones legítimas» liberales pero argumenta «conveniencia» de que nacionalista presida para garantizar complementariedad con gobierno de Nasry Asfura.
El Partido Liberal se comprometió a impulsar «de forma prioritaria» una agenda legislativa amplia e incluyente que incorpore «exigencias legítimas del pueblo hondureño», incluyendo: (a) Reformas Electorales para garantizar procesos más transparentes y justos, (b) Ley de Equidad Tributaria orientada a distribución justa de carga fiscal, (c) Ley de Empleo Parcial que fomente oportunidades de trabajo flexibles y accesibles sin vulnerar derechos de trabajadores, (d) Reformas profundas para fortalecer Estado de Derecho, institucionalidad y creación de empleo.
El PLH expresó «firme interés» en asumir Presidencia del Congreso Nacional así como «integración justa» en resto de conformación de Junta Directiva, señalando: «Buscaremos integración de una Junta Directiva plural donde exista representación de todas las fuerzas políticas en el Congreso Nacional», propuesta que incluiría participación de Democracia Cristiana, Pinu-SD y potencialmente Partido Libre reducido a tercera fuerza.
El instituto político cerró pronunciamiento afirmando: «El PLH tiene certeza de que el trabajo conjunto de todas las fuerzas políticas fortalecerá democracia y permitirá abordar de manera efectiva los desafíos que enfrenta el país», argumentando que pluralidad en Junta Directiva representa mejor la voluntad electoral expresada en comicios del 30 de noviembre.
El argumento de «diferencia de menos del 0.45%» a nivel diputados representa justificación técnica del Partido Liberal para reclamar presidencia, señalando que resultado electoral prácticamente empatado entre nacionalistas y liberales exige distribución proporcional del poder legislativo en lugar de monopolio de un solo partido en conducción del Congreso Nacional.
La mención específica de «82 diputados propietarios y suplentes» evidencia respaldo institucional completo del Partido Liberal a la estrategia de exigir presidencia, superando divisiones internas entre candidatos Marlon Lara y Yury Sabas que compiten por ser el rostro liberal que presidiría el Congreso si la negociación prospera.
El pronunciamiento ocurre mientras comisiones de nacionalistas y liberales se preparan para reunirse entre jueves y viernes para negociar integración de Junta Directiva que asumirá el 25 de enero, dos días antes de que Asfura tome posesión presidencial, configurando timing crucial para definir equilibrio de poder en Legislativo.
La agenda legislativa propuesta por el Partido Liberal —reformas electorales, equidad tributaria, empleo parcial— busca posicionar al instituto político como fuerza constructiva comprometida con reformas estructurales, contrastando con percepción de Partido Libre como responsable de debacle democrática mediante decreto 58-2025 que intentó desconocer resultados electorales.
El énfasis en «representación equitativa» representa estrategia argumentativa que apela a principios democráticos de proporcionalidad y pluralismo, buscando contrarrestar argumento nacionalista de «complementariedad» con Ejecutivo que favorecería que Tomás Zambrano presida Congreso en lugar de candidatos liberales.
La inclusión de Asociación de Alcaldes en pronunciamiento evidencia que Partido Liberal moviliza todos sus recursos institucionales —legislativos, municipales, partidarios— para presionar en negociación, demostrando capacidad de articulación organizativa superior a la del Partido Libre fracturado tras autocrítica de Sarmiento sobre causas de derrota electoral.
El compromiso con «Junta Directiva plural» representa concesión estratégica del Partido Liberal que reconoce imposibilidad de monopolizar órgano legislativo con diferencia del 0.45%, proponiendo así distribución compartida del poder que incluya a todas las fuerzas políticas representadas en Congreso entrante.
La certeza expresada sobre que «trabajo conjunto fortalecerá democracia» contrasta con experiencia del Congreso saliente dominado por Libre bajo presidencia de Luis Redondo que aprobó decreto inconstitucional sin quórum de 86 votos generando crisis institucional que exigió cuatro recursos ante Sala Constitucional y advertencias internacionales.


