Tegucigalpa – El analista político Héctor Soto advirtió este martes sobre los riesgos que implica el retraso de los partidos políticos en la entrega de los listados de sus representantes para las Juntas Receptoras de Votos (JRV). Según Soto, esta demora provoca que las credenciales se emitan «en blanco», lo que compromete la transparencia del proceso electoral y genera desconfianza.
Soto explicó que las credenciales deben llevar nombre y apellido para identificar claramente la responsabilidad de cada miembro en las mesas electorales. Sin embargo, la falta de cumplimiento de los partidos en enviar la información a tiempo no es un problema nuevo. «No ha sido una práctica recurrente en procesos anteriores, lo que genera sospechas de compra o ventas de credenciales. Eso abre innecesarias razones para la duda», señaló.
El analista fue enfático al señalar que la responsabilidad principal no recae en el Consejo Nacional Electoral (CNE), sino en los tres partidos mayoritarios. Recordó que el plazo para entregar los listados vence el próximo 30 de octubre y, aunque el tiempo es corto, históricamente los partidos no cumplen con las fechas, creando vacíos logísticos para el día de la elección.
Además, Soto atribuyó parte del retraso a las luchas de poder internas dentro de las propias organizaciones políticas. «No hay que olvidar que estos partidos están compuestos por corrientes que todavía mantienen sus disputas de poder», añadió, indicando que esta tensión probablemente continuará hasta las elecciones generales del 30 de noviembre.
A pesar de esta advertencia, el analista consideró positivo el avance general del cronograma electoral, destacando la impresión de las papeletas presidenciales como un hecho simbólico que fortalece la confianza ciudadana. «Cuando los hondureños ven que las papeletas se imprimen, se genera la sensación de que las elecciones son inevitables», concluyó.


