Tegucigalpa, Honduras. – La crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) sigue profundizándose y, según un nuevo informe de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), el mayor agujero está en las pérdidas de energía.
La estatal eléctrica acumula un déficit de 11,187 millones de lempiras en lo que va de 2026, una brecha que obliga al Estado hondureño a recurrir a deuda y recursos provenientes de los impuestos para cubrir las deficiencias de la empresa.
El dato fue presentado este martes por ASJ, a través de la iniciativa Potencia Honduras, durante la exposición del informe “El agujero que sigue creciendo: Urge un plan que sí funcione para reducir pérdidas de energía”.
El evento reunió a representantes de la ENEE, la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), el Banco Central de Honduras (BCH), la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), diputados de la Comisión de Energía del Congreso Nacional, sindicalistas de la estatal y representantes del sector privado.
Uno de los principales hallazgos del informe es que las pérdidas de energía explican la mayor parte del déficit acumulado.
De los L11,187 millones registrados entre enero y julio de 2026, unos L8,469 millones corresponden a pérdidas de energía.
Según el análisis presentado por Edgar Aguilar, especialista en energía de ASJ, los ingresos de la ENEE solo alcanzan para cubrir el 65 % de sus gastos.
En ese escenario, las pérdidas representan aproximadamente el 75 % del déficit acumulado, convirtiéndose en el principal factor detrás de la brecha financiera de la empresa estatal.
El informe también advierte que entre febrero de 2024 y junio de 2026, la deuda de la ENEE aumentó en más de 20,000 millones de lempiras.
Además, durante los últimos cuatro años, la Administración Central transfirió más de 46,000 millones de lempiras a la empresa para financiar su déficit.
El cuestionamiento de ASJ es que esos recursos no se han traducido en una mejora proporcional del servicio eléctrico.
Por el contrario, el informe señala que durante 2025 el usuario promedio en Honduras pasó 165 horas sin energía eléctrica, una cifra muy superior a las 8.7 horas registradas en El Salvador y las 11 horas reportadas en Guatemala.
El diagnóstico presentado también expone el peso del hurto de energía dentro del problema.
Durante 2025, Honduras perdió cerca de una tercera parte de la energía que la ENEE produjo o compró, con un costo estimado de 15,109 millones de lempiras.
ASJ explicó que alrededor del 10 % de esas pérdidas corresponde a factores técnicos, como falta de inversión en la red, efectos climáticos y circuitos sobrecargados.
Sin embargo, la mayor parte corresponde a pérdidas no técnicas, relacionadas principalmente con hurto de energía, conexiones ilegales, manipulación de medidores y problemas en la medición del consumo.
Entre los factores señalados también figuran nuevos suministros que no han sido atendidos, medidores defectuosos y la práctica de promediar el consumo de los usuarios.
La organización presentó ejemplos de manipulación de medidores y conexiones directas, además de advertir que encontró más de 200 anuncios en Facebook de personas que ofrecen servicios para alterar contadores y reducir ilegalmente el monto de las facturas eléctricas.
Para ASJ, el déficit de la ENEE ya no puede entenderse solo como un problema contable, sino como una carga directa para las finanzas públicas, los contribuyentes y los usuarios que siguen enfrentando un servicio deficiente.
El informe plantea la urgencia de un plan efectivo para reducir pérdidas de energía, especialmente las vinculadas al hurto y la manipulación del sistema, al considerar que mientras ese agujero siga creciendo, el Estado continuará financiando una crisis que no muestra mejoras proporcionales en la calidad del servicio.












