Nueva York, Estados Unidos. – La recuperación gradual del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz redujo este miércoles el temor a una interrupción prolongada del suministro mundial y provocó una nueva caída en los precios internacionales del petróleo.
El West Texas Intermediate (WTI), crudo de referencia en Estados Unidos, retrocedió 3,9 % y cerró en 70,34 dólares por barril, su nivel más bajo desde que comenzó la guerra en Oriente Medio.
Los contratos de futuros para entrega en julio perdieron 2,87 dólares respecto a la jornada anterior. Durante la sesión, el barril llegó a cotizar por debajo de los 70 dólares, aunque recuperó parcialmente ese nivel antes del cierre.
El comportamiento fue similar en el mercado del Brent, que también terminó en su precio más bajo desde finales de febrero, cuando inició el conflicto.
Ormuz vuelve a recibir buques
El cambio de ánimo entre los inversionistas estuvo relacionado con la reanudación del tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio energético mundial.
La plataforma especializada Kpler informó que actualmente cruzan por esa vía unos 31 buques diarios.
La cifra representa una recuperación frente a los niveles registrados durante los momentos más críticos del conflicto, aunque continúa muy por debajo de los entre 100 y 120 barcos que transitaban cada día antes de la guerra.
El retorno parcial de la actividad disminuyó la percepción de una escasez inmediata de crudo y redujo la prima de riesgo que había elevado los precios desde el inicio de las hostilidades.
Sin embargo, la normalización todavía está lejos de completarse. La Organización Marítima Internacional (OMI) activó un plan para evacuar a unos 11.000 marineros que permanecen varados en el estrecho.
Acuerdo entre Washington y Teherán reduce tensión
La reactivación marítima se produce después de que Estados Unidos e Irán firmaran la semana pasada un memorando de entendimiento para reabrir el estrecho.
El documento también busca facilitar negociaciones sobre el programa nuclear iraní y avanzar hacia un eventual acuerdo definitivo de paz.
Esta señal diplomática fue interpretada por los mercados como una reducción del riesgo de bloqueo o interrupción de las exportaciones, aunque las conversaciones continúan sujetas a tensiones.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que suspendería las negociaciones si Teherán decide cobrar peajes a los buques que atraviesen Ormuz.
Horas después, moderó su tono y afirmó que el Gobierno iraní “se está portando muy bien” durante el proceso.
Trump presiona por una rebaja de la gasolina
Mientras el petróleo continúa perdiendo valor, Trump cuestionó que los consumidores estadounidenses todavía no perciban una reducción equivalente en el precio de la gasolina.
El mandatario ordenó al Departamento de Justicia investigar a “las grandes compañías petroleras” para determinar por qué el descenso del crudo no se ha trasladado con la misma velocidad a las estaciones de servicio.
Analistas explicaron que normalmente existe un desfase entre la caída del precio internacional del petróleo y su impacto en los combustibles vendidos al consumidor.
El proceso depende de factores como los inventarios, los costos de refinación, el transporte, la distribución y los contratos suscritos previamente.
Los especialistas también interpretaron la presión presidencial dentro del ambiente político previo a las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, en las que el costo de vida y la capacidad de compra de los hogares tendrán un papel central.
La caída del WTI refleja, por ahora, una menor preocupación por el suministro energético. No obstante, el limitado flujo de barcos, los miles de marineros varados y la fragilidad de las negociaciones con Irán muestran que el riesgo sobre Ormuz todavía no ha desaparecido.













