Tegucigalpa, Honduras. – El Sistema Nacional de Emergencias 911 reveló que su planilla se triplicó entre enero de 2022 y diciembre de 2025 aunque la presencia física de colaboradores verificada in situ es «menor a la mínima» registrada, evidenciando empleados fantasma que cobraban sin trabajar mientras el servicio sufría «grave decadencia» en condiciones operativas y deterioro de instalaciones.
La institución denunció que el crecimiento nominal de empleados resulta incongruente con la verificación realizada en campo, distorsión administrativa que no se tradujo en mejora del servicio sino que provocó deficiente administración de recursos y deterioro operativo, evidenciando que planilla inflada drenaba presupuesto sin generar valor institucional.
El ente identificó la presencia de personas que no cuentan con una relación contractual vigente ni válida con la institución, constatando la inexistencia de respaldo documental en archivos activos o históricos de recursos humanos que avale vínculo laboral que justifique pagos realizados durante años de gobierno Castro.
A través de comunicado, el 911 denunció que la administración saliente intentó comprometer la oficina creando plazas bajo el régimen de Servicio Civil sin haberse aprobado el Presupuesto 2026 y sin seguir debido proceso de verificación técnica que permitiera determinar si funciones fueron duplicadas o constituían personal supernumerario.
La institución detectó que los expedientes existentes carecían de trazabilidad y no permitían acreditar los requisitos de idoneidad y objetivos indispensables requeridos para formar parte de una institución de seguridad nacional, evidenciando que nombramientos se realizaron sin cumplir estándares mínimos de selección de personal crítico.
El diagnóstico reveló irregularidades que serán trasladadas a las autoridades competentes para investigación, consolidando hallazgos donde la designada María Antonieta Mejía ya había denunciado que el 911 fue infiltrado por el crimen organizado tras Castro cancelar empresa original instalando cámaras chinas y removiendo personal técnico.
La denuncia de empleados fantasma en el 911 replica patrón que Mejía identificó en múltiples instituciones donde gobierno saliente realizó contrataciones masivas para salvaguardar «militancia y liderazgo» del partido oficialista, dejando al gobierno entrante con planillas infladas sin respaldo documental y presupuesto comprometido sin autorización legislativa.



