Tegucigalpa, Honduras. – La Policía Nacional encendió las alertas por la participación de jóvenes en hechos delictivos y el riesgo de reclutamiento por parte de estructuras criminales, tras registrar más de mil detenciones de hombres y mujeres jóvenes vinculados con alguna infracción penal.
El director policial, Rigoberto Oseguera Mass, afirmó que el tema representa una preocupación para las autoridades, debido a que varios jóvenes han sido encontrados relacionados con delitos o faltas que derivaron en detenciones y procesos conforme a la legislación hondureña.
“El tema de los jóvenes es una preocupación. Tenemos un registro de más de mil jóvenes detenidos”, señaló el funcionario.
Oseguera Mass advirtió que el reclutamiento de menores y jóvenes por parte de estructuras criminales se ha convertido en un desafío para las instituciones de seguridad, especialmente en sectores vulnerables donde los grupos delictivos encuentran mayores condiciones para captar a nuevos integrantes.
Según el director policial, estas estructuras pueden ser locales, nacionales o transnacionales, organizadas o no organizadas, y utilizan a jóvenes para participar en distintos ilícitos.
El funcionario llamó a reforzar los factores de control social primario, entre ellos la familia, la iglesia y la escuela, al considerar que estos espacios son clave para prevenir que los jóvenes sean absorbidos por redes criminales.
También señaló que la deserción escolar debe ser vista como una alerta temprana, ya que puede reflejar condiciones de vulnerabilidad que requieren seguimiento por parte de las familias, comunidades e instituciones.
“También hacemos un llamado a los padres para cuidar a nuestros jóvenes, evitar que se involucren con cualquier grupo que se dedique a delinquir”, manifestó.
Oseguera Mass mencionó además la situación de jóvenes que crecen en hogares donde los padres no están presentes, una condición que, según dijo, puede aumentar el riesgo de exposición a grupos delictivos.
El director de la Policía insistió en la necesidad de fortalecer la protección y formación de la juventud para que pueda desarrollarse en entornos seguros, aportar a sus familias y contribuir al desarrollo social y económico del país.














