Yoro, Honduras. – Dos de los hombres más cercanos al líder del Cartel del Diablo, Esteban Gumercindo Ferrera Rodas, cayeron este jueves en manos de la Policía Nacional en una zona montañosa del departamento de Yoro, en un operativo que el comisionado de la Dirección Nacional de Prevención y Seguridad Comunitaria (DNPSC), Francisco Turcios, describió como la intercepción de los «brazos derechos» del cabecilla criminal que sigue prófugo en las alturas.
Los detenidos son Harold Alexander Hernández, alias «El Descuartizador», sindicado por el brutal asesinato de una mujer que fue decapitada, y Selvin Zerón Murillo, alias «Serrucho», investigado por el secuestro y crimen del pastor evangélico Óscar Núñez, en una dupla cuya captura el comisionado Turcios enmarca dentro del cerco que las autoridades mantienen sobre la estructura criminal que el ministro de Seguridad describió recientemente como «semidesarticulada».
Según explicó el comisionado, los dos detenidos no estaban simplemente en la zona sino que «pretendían darle apoyo» al líder Ferrera Rodas mientras este se mantiene escondido en las montañas yoreñas. «Cuando ellos pretendían darle apoyo fueron interceptados por los agentes policiales», señaló Turcios, en una descripción que sugiere que la persecución al máximo líder del cartel está activa y que la red de soporte que lo mantiene operando desde la clandestinidad comienza a desmantelarse.
El operativo produjo además una incautación que revela el nivel de equipamiento de la estructura: drogas, chalecos antibalas, indumentaria policial, municiones y armas de fuego, en un hallazgo que incluye uniformes policiales cuya posesión por parte de criminales representa una amenaza directa para la seguridad de la población, al permitir que miembros del cartel se hagan pasar por agentes de la ley para cometer sus crímenes con mayor impunidad.
La captura de «El Descuartizador» y «Serrucho» suma presión sobre Ferrera Rodas, quien con sus principales operadores fuera de circulación enfrenta un escenario cada vez más reducido para mantenerse activo desde su refugio en las montañas de Yoro, en uno de los departamentos donde el Observatorio de la Violencia de la UNAH ha identificado presencia activa del crimen organizado como uno de los factores que sostiene la violencia homicida en esa región del país.






