Tegucigalpa, Honduras. – La muerte violenta de Dereck Isaac McNeil James, identificado como testigo protegido en el caso de Angie Peña, no estaría relacionada con la declaración que rindió dentro de esa investigación, aseguró este viernes el director de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera Mass.
McNeil James fue asesinado a balazos el 17 de agosto de 2026 en Roatán, Islas de la Bahía, un crimen que reactivó las dudas públicas por su vínculo con uno de los casos de desaparición más sensibles registrados en la zona insular.
Sin embargo, Oseguera Mass afirmó que la línea de investigación relacionada con su condición de testigo protegido quedó descartada.
“Hay un móvil definido y tiene que ver con relaciones con una diversidad de personas, pero ninguna relación en contexto con lo que se ha mencionado en el caso de Angie Peña”, sostuvo el jefe policial.
El director de la Policía reconoció que la investigación es compleja por el contexto de Roatán como destino turístico internacional y por la relevancia que adquirió McNeil James dentro del proceso. No obstante, aseguró que los equipos investigadores ya tienen una orientación clara sobre el posible motivo del crimen.
Oseguera informó que por este caso ya existe una persona detenida y además se libró una orden de captura contra otro sospechoso. Evitó revelar más detalles para no comprometer las diligencias en curso.
El funcionario insistió en que McNeil James ya había rendido su declaración dentro del caso Angie Peña, por lo que, según la hipótesis policial, su asesinato estaría vinculado a otro contexto y no a su participación como testigo.
“Descartado porque él ya había declarado, entonces el proceso está focalizado hacia otro móvil”, explicó.
La desaparición de Angie Peña, ocurrida el 1 de enero de 2022 en Roatán, continúa sin resolverse. Inicialmente se manejó como una posible desaparición accidental, pero posteriormente la investigación giró hacia una presunta estructura de trata de personas denominada “Delta Teams”.
Dentro del proceso judicial figuran Harold Joseph Green Jr., William James Murdock, Gary Lee Johnston y Ramón Gustavo Trejo Nájera, acusados por delitos relacionados con trata de personas y asociación para delinquir. También se mantiene prófugo Anthony Frank Grayson, con orden de captura internacional.
El asesinato de McNeil James volvió a colocar el caso bajo presión pública, especialmente porque el juicio oral y público contra los cuatro encausados quedó programado bajo secretividad para septiembre de 2026.
Mientras tanto, la Policía sostiene que el crimen del testigo protegido sigue una línea distinta, aunque la desaparición de Angie Peña permanece como una deuda abierta para las autoridades hondureñas.













