Tegucigalpa, Honduras. – El expresidente Porfirio Lobo Sosa (2010-2014) acusó que Juan Orlando Hernández está «metido hasta el cuello» en narcotráfico según fuentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos que lo visitaron señalando que agencias de seguridad están «súper molestas» con Donald Trump por «votarles el trabajo» mediante perdón presidencial que no significa inocencia sino que «se perdona el pecado pero no que no lo cometió».
Lobo reveló en entrevista radial con el periodista Nery Arteaga que su hijo Fabio llamó llorando a Rosa Elena Bonilla la noche que asesinaron a Said Lobo confesando que lo habían amenazado diciéndole que si declaraba en el juicio de JOH le «iban a hacer daño» aunque nunca imaginó que sería a un hermano suyo, vinculando directamente el crimen con intentos de silenciar testimonios contra el expresidente.
«Para que no declarara. Claro sí declaró. Y no dijo que hasta yo estaba metido, seguro le dijeron: ‘meté a tu papá también’«, señaló Lobo estableciendo que el asesinato de Said formó parte de conspiración orquestada para intimidar testigos potenciales en casos contra estructuras criminales vinculadas al poder político durante gobierno de Hernández.
El expresidente denunció que el derribamiento de avionetas que implementó JOH funcionaba como «aduana» o «caseta de peaje» donde narcotraficantes pagaban por pasar bajo control de radares operados desde oficina en Casa Presidencial con sistema de computadoras que decidía «pasa este y no pasa este, este sí, este no, este déjelo pasar».
Lobo reveló que la embajadora Laura Kubiske lo llamó para pedirle que hablara con el presidente Hernández porque «esas cosas no se podían hacer», señalando que según investigaciones había un «personaje cercano» a JOH en Presidencial donde estaba el puesto de los radares controlando qué avionetas narcotraficantes podían cruzar territorio hondureño.
«Se acuerdan como le decían a Juan Orlando cuando era secretario mío en el Congreso: ‘Caseta de peaje’, ja ja ja. Yo no me daba cuenta. Las cosas salen porque muchos se quejan no cuando están en el poder sino hasta que salen, por temor verdad», confesó el expresidente revelando que Hernández operaba esquemas de corrupción desde su época como presidente del Congreso Nacional.
El exmandatario cuestionó que el asesinato de Hilda Hernández —hermana de JOH— nunca se investigó pese a que «la aeronave explotó en el aire» por misil o artefacto explosivo, señalando que «todo quedó en nebulosa» sin que se detuviera a sospechosos evidenciando que «a pesar de ser la hermana del presidente nunca se profundizó» quién había atacado el helicóptero.
«Yo estuve en el lugar en esa parte alta de Lepaterique. Los pedazos de órganos y ropa estaban guindados en los árboles, o sea que la aeronave explotó en el aire. Ahí todos los que venían murieron. Lo que, a pesar de ser la hermana del presidente, nunca se profundizó«, señaló Lobo sugiriendo que grupos criminales pudieron ejecutar el atentado como mensaje.
El expresidente vinculó el asesinato de Magdaleno Meza en la cárcel de máxima seguridad con «libretas» que el narco mencionó, señalando que un día antes recibió «visita de una persona muy cercana al poder» y al día siguiente lo asesinaron, posteriormente matando también al encargado de la cárcel en Choluteca, al abogado de Magdaleno y al abogado de Tony Hernández.
«Recuerde que Magdaleno habló de las libretas«, señaló Lobo estableciendo que fue un «mensaje» para intimidar a quien se atreviera a presentar testimonio contra estructuras criminales vinculadas al poder, patrón que se repitió con múltiples asesinatos de testigos potenciales y operadores que conocían detalles de red de narcotráfico.
Lobo aclaró que el perdón de Trump «no dice que él no es narcotraficante» citando que en Estados Unidos hacen broma diciendo: «Si usted no quiere seguir teniendo problemas con la ley, cómprele la droga que produce JOH porque esa droga no es penable», estableciendo que absolución presidencial no equivale a declaración de inocencia.
«El perdón no dice que él no es narcotraficante, eso es un perdón, se perdona el pecado, pero eso no significa que no esté ligado. Yo tengo fuentes de Estados Unidos que me han visitado me dicen que el hombre está metido hasta el cuello«, enfatizó el expresidente revelando que mantiene contactos con autoridades estadounidenses por ser su hijo Fabio ciudadano americano.
El exmandatario señaló que «a mí no me interesa si fue la MS-13, la 20 o la 18» en el asesinato de Said, estableciendo que «entretenerse en los pandilleros es entretenerse en cosas que no son las causas» sino que lo importante es «saber de dónde vino el encargo o instrucción» para asesinar a su hijo en operativo que requería «apoyo de alguien muy poderoso».
Lobo cuestionó cómo Hernández pasó de tener un «carrito viejo» en 1998 cuando era diputado a convertirse en «gran potentado» 20 años después, señalando que «muchas cosas se tienen que investigar» y que «poco a poco van a ir saliendo a la luz» los orígenes de fortunas acumuladas durante ejercicio del poder político.
El expresidente aclaró que el «gran elector» en las pasadas elecciones fue Mel Zelaya porque «la gente no vota a favor, vota en contra de» evidenciando rechazo al gobierno de la familia Zelaya similar al que había contra JOH en 2021, minimizando influencia de Trump aunque reconoció que declaración del presidente estadounidense diciendo que Salvador Nasralla «no era confiable» tuvo «nivel de influencia».
Lobo advirtió que la liberación de JOH «no nos ayudó, creo que más bien le bajó un poquito a Tito» recordando la «arrastrada» que Xiomara dio al Partido Nacional en 2021 cuando «el fuera JOH se hizo tendencia», estableciendo que perdón de Trump fue políticamente contraproducente versus beneficioso para campaña de Asfura.
El expresidente concluyó señalando «prohibido olvidar» y que aunque «yo no voy a hacer nada, hay que seguir investigando quién fue el que asesinó a mi hijo», estableciendo que busca verdad sobre conspiración que «terminó con la vida de mi hijo y estos cuatro muchachos que ahí murieron» en operativo que requería conexiones con estructuras estatales poderosas.












