Tegucigalpa, Honduras.— El presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, emitió una amenaza directa al Consejo Nacional Electoral (CNE) este jueves, advirtiendo que si el organismo electoral «no emite una resolución antes del 30 de diciembre sobre los comicios generales, ese poder del Estado tomará la decisión».
«Si no emiten la resolución el 30 de diciembre, ojalá que lo hagan y encuentren el camino, pero después de ver los números inflados y anomalías. Si no emiten la resolución va a pasar al Congreso Nacional, la Constitución es clara, hay que tener las reglas claras», declaró Redondo a periodistas, estableciendo un ultimátum institucional al organismo electoral.
El dirigente oficialista respaldó explícitamente la solicitud presentada por Libertad y Refundación (Libre) para «anular las elecciones generales», argumentando que existieron «injerencias de maras y pandillas, como de Estados Unidos mediante el presidente Donald Trump», según su interpretación de los hechos electorales.
Redondo dirigió críticas específicas contra las consejeras del CNE, Ana Paola Hall y Cossette López, acusándolas de realizar «un cambio no obligatorio en la comparación de la validación biométrica para impedir fraude electoral», caracterizando esta decisión como una violación a los procedimientos establecidos.
«Hubo un enorme porcentaje, casi un 100%, que no hubo una validación biométrica garantizada en los centros de votación debido a la resolución de las consejeras», afirmó el presidente del Congreso, sugiriendo que las modificaciones técnicas comprometieron la integridad del proceso electoral.
El funcionario legislativo declaró que «el país está en un concurso de flagrancia de varios delitos», enmarcando las irregularidades electorales como conductas criminales sistemáticas que requieren intervención institucional directa del Congreso Nacional.
Redondo cuestionó las denuncias de las consejeras sobre problemas técnicos con proveedores, caracterizándolas como intentos de «lavarse las manos de sus violaciones a la ley», mientras rechazó que las funcionarias se presenten como víctimas de intimidación.
«Nadie debe intimidar a las consejeras, pero si se sienten intimidadas porque han violentado la ley que enfrenten; que no se hagan víctimas por el sexo», declaró Redondo, adoptando una posición confrontativa hacia las denuncias de presión institucional formuladas por las funcionarias electorales.
El presidente del Congreso calificó como «chabacanada» el desarrollo del proceso electoral, criticando la gestión de un presupuesto de «cuatro mil 300 millones de lempiras» que considera mal utilizado en la organización de los comicios generales de 2025.
Redondo también cuestionó la efectividad de las misiones de observación electoral internacional, argumentando que «no sirven» porque se limitan a «apuntar en un papel todas las irregularidades» sin tomar decisiones concretas sobre las violaciones identificadas.
Respecto al indulto a Juan Orlando Hernández en Estados Unidos, el funcionario lo caracterizó como «una burla a los fiscales estadounidenses de parte de Donald Trump que no le importa que introduzcan a esta nación miles de toneladas de cocaína».
Consultado sobre su derrota electoral personal, Redondo respondió que «se tiene que revisar los hechos porque hubo injerencia e intimidación a la población hondureña», manteniendo la narrativa oficialista de irregularidades sistemáticas en el proceso electoral.




