Tegucigalpa, Honduras. – El Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República 2026 adquirió este viernes plena vigencia jurídica con su publicación en el Diario Oficial La Gaceta, cerrando el ciclo de un proceso que tardó meses más de lo debido y que dejó a hospitales, universidades e instituciones del Estado operando en la incertidumbre desde el inicio del año.
El decreto 37,124, fechado el jueves 23 de abril, formaliza un presupuesto de 444 mil 335.8 millones de lempiras reformulado bajo los principios de la Ley de Responsabilidad Fiscal, con un déficit de apenas el 1.0%, una proyección de crecimiento económico del 3.5% y una inflación controlada del 5.2%, en un marco macroeconómico que el documento presenta como compatible con la estabilidad financiera del Estado sin comprometer las prioridades del Gobierno del presidente Nasry Asfura.
En materia de ingresos, la Administración Central estima recaudar 263 mil 807 millones de lempiras, con los impuestos como principal fuente de financiamiento al superar los 186 mil millones, siendo el Impuesto Sobre Ventas y el Impuesto Sobre la Renta los pilares de la recaudación tributaria. Por su parte, la Administración Descentralizada proyecta ingresos de 180 mil 528 millones, provenientes de contribuciones a la seguridad social, servicios públicos, ingresos operativos y rentas de la propiedad.
Uno de los elementos más relevantes del decreto es la inversión pública estimada en 48 mil 229.6 millones de lempiras, equivalente al 4.4% del Producto Interno Bruto, orientada a dinamizar la economía, generar empleo y mejorar el acceso a servicios básicos en todo el país, con prioridad en educación, salud e infraestructura, los tres sectores que el Gobierno ha identificado como ejes centrales de su gestión.
El decreto también contempla una asignación de 6 mil 817.9 millones de lempiras en subsidios a combustibles y energía eléctrica, en una medida que busca mitigar el impacto que la crisis del Medio Oriente ha generado sobre los precios de los carburantes —que acumulan 14 semanas consecutivas de alzas— y proteger el poder adquisitivo de los hogares más vulnerables de Honduras en uno de los momentos de mayor presión inflacionaria que ha vivido el país en años recientes.
Finalmente, el decreto subraya el fortalecimiento de los mecanismos de transparencia y control, incluyendo mayores recursos para el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), en una señal que el Gobierno presenta como coherente con el discurso de «finanzas sanas y rendición de cuentas» que ha acompañado la presentación del presupuesto desde su elaboración hasta su publicación oficial este viernes.













