Tegucigalpa, Honduras. – Los productores agropecuarios hondureños cuentan desde ahora con nuevos mecanismos para aliviar deudas, acceder a crédito y proteger sus cultivos y actividades productivas, tras la entrada en vigor de la Ley de Alivio Financiero al Productor del Agro.
La normativa quedó vigente luego de la publicación del Decreto No. 128-2026 en el diario oficial La Gaceta, abriendo la posibilidad de readecuar obligaciones crediticias hasta por un plazo de 15 años.
El beneficio está dirigido a productores agropecuarios, empresas asociativas campesinas, salineros, arroceros y pequeños y medianos camaroneros que mantienen créditos en mora o cuotas vencidas, siempre que cumplan los requisitos establecidos en la ley.
El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Abraham Molina, destacó que la medida busca mejorar las condiciones financieras del sector y ofrecer alternativas reales a productores que enfrentan dificultades para honrar sus compromisos.
Además del refinanciamiento, la ley incorpora la creación de un seguro agropecuario para cubrir pérdidas ocasionadas por fenómenos climáticos y otros riesgos que afectan la producción nacional.
Para este mecanismo, el Gobierno asignará 100 millones de lempiras, fondos que permitirán subsidiar hasta el 80 % del costo de las primas, facilitando que más productores puedan acceder a protección financiera.
La SAG indicó que esta ley forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el campo hondureño, que incluye asistencia técnica, garantías de crédito, acceso a mercados e inversión en sistemas de riego.
Las autoridades sostienen que el objetivo es elevar la productividad, mejorar la resiliencia del sector y reducir la vulnerabilidad de los productores frente a sequías, lluvias irregulares y otros riesgos productivos.
Con la entrada en vigencia del Decreto No. 128-2026, el Gobierno busca que el agro tenga mayor capacidad para reorganizar sus finanzas, sostener sus actividades y contribuir al abastecimiento y desarrollo económico del país.












