Tegucigalpa, Honduras. — «Que sean hombrecitos y que acudan ante los entes investigativos y órganos de justicia para aclarar si son culpables o inocentes». La frase del diputado liberal Francis Cabrera resume su postura frente a las acusaciones de persecución política lanzadas por exintegrantes de la Comisión Permanente del Congreso Nacional investigados por el Ministerio Público.
Para Cabrera, no hay espacio para interpretaciones: las autoridades deben investigar las actuaciones realizadas durante el periodo en que funcionó dicha comisión, sin importar el cargo o la afiliación política de los involucrados. «Yo no soy juez ni acusador, que sea el Ministerio Público quien investigue y que sean los juzgados quienes determinen la responsabilidad», agregó el parlamentario, dejando claro que el proceso debe seguir su curso natural por la vía institucional.
El diputado también expresó su criterio sobre el origen del conflicto: en su opinión, la Comisión Permanente no debía instalarse, dado que el Congreso Nacional había ampliado el periodo de la legislatura ordinaria. Esta postura, sostuvo, no busca anticipar juicios, sino contextualizar el debate sobre la legalidad de las decisiones adoptadas por ese órgano.
Cabrera fue enfático al señalar que, si no existieron delitos, las autoridades deberán absolver a los señalados. Sin embargo, advirtió que, de comprobarse irregularidades, los responsables deberán enfrentar las consecuencias. Para el legislador, la transparencia en el ejercicio de la función pública no es negociable, y las investigaciones fiscales representan una oportunidad para aclarar dudas y fortalecer la institucionalidad.
Mientras el Ministerio Público avanza en las pesquisas contra exmiembros de la Comisión Permanente, el llamado de Cabrera pone el acento en un principio básico del Estado de Derecho: nadie está por encima de la ley, y la justicia debe actuar con independencia, sin presiones ni privilegios.






