Tegucigalpa, Honduras. – El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) enfrenta una crisis presupuestaria que amenaza su supervivencia operativa: un recorte de 29 millones de lempiras en el proyecto de presupuesto para 2026 impedirá pagar en su totalidad los salarios del personal permanente, advirtió su titular, Blanca Izaguirre.
“No solo no nos incrementaron: nos quitaron 29 millones. Eso nos deja como una institución debilitada. Tal vez no podamos pagar salarios ni siquiera hasta agosto o septiembre del próximo año”, declaró con preocupación.
El ajuste no solo afecta nóminas: también incluye recortes al aporte al Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones (Injupemp), lo que agrava la inestabilidad laboral dentro del organismo encargado de defender al pueblo hondureño frente a abusos estatales.
La gravedad del asunto trasciende las fronteras nacionales. Izaguirre recordó que Honduras, a través del Conadeh, representa actualmente a las Américas en el Subcomité de Acreditación de la GANHRI, el ente global que califica a las instituciones de derechos humanos con las categorías A o B. Y uno de los requisitos fundamentales para mantener la acreditación es contar con un presupuesto “adecuado y suficiente”.
“Hay mucho caso omiso”, lamentó la comisionada, al hacer un llamado directo a los candidatos presidenciales a comprometerse con el fortalecimiento del Conadeh como pilar del sistema de pesos y contrapesos.
“Este no es un organismo de lujo: es una garantía para la ciudadanía de que sus derechos no serán violados. Pero con una institución desfinanciada, el trabajo se vuelve imposible”, concluyó.
Mientras el país se prepara para elecciones, el Conadeh lucha por no desaparecer en silencio —víctima no de la corrupción, sino del olvido deliberado.




