Tegucigalpa, Honduras. — El Congreso Nacional se prepara para una semana decisiva en la reconstrucción de la institucionalidad electoral del país. Tras la reciente destitución de varios funcionarios, la comisión especial encargada del proceso ha finalizado el primer gran filtro, seleccionando a 54 ciudadanos —de entre todos los autopostulados— que avanzan a la etapa final para ocupar los cargos vacantes en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE).
La diputada Lissi Cano detalló que esta selección es el resultado de una revisión exhaustiva y una evaluación curricular minuciosa. De los seleccionados, 25 aspiran a integrar el CNE, mientras que 29 buscan un puesto en el TJE. Para garantizar que los nuevos representantes actúen con la transparencia e idoneidad que la nación exige, los postulantes no solo se sometieron a audiencias públicas presenciales, sino que también debieron realizarse pruebas toxicológicas, un requisito clave para asegurar la integridad de quienes regirán los próximos comicios.
El desafío ahora se traslada al plano político. La congresista Merary Díaz subrayó que el objetivo es alcanzar un consenso de 86 votos en la Cámara Legislativa. «Se trata de valorar el mérito, el conocimiento y el expertise de cada uno para elegir a las personas más idóneas», comentó Díaz, enfatizando que la búsqueda de acuerdos es fundamental para fortalecer la confianza ciudadana en las autoridades que serán nombradas.
Con una metodología que los diputados califican de rigurosa, se espera que el informe final sea analizado esta misma semana para concluir con las designaciones. La meta es clara: dotar a Honduras de órganos electorales técnicos y capaces que permitan trabajar de inmediato en la mejora de la institucionalidad, asegurando que el camino hacia las elecciones generales de 2025 cuente con árbitros de hoja de vida limpia y compromiso patriótico.


