Tegucigalpa, Honduras. – El Congreso Nacional avanza hacia una fase decisiva en la discusión de las reformas al subsector eléctrico, con la posibilidad de unificar en un solo dictamen la propuesta enviada por el Poder Ejecutivo y el planteamiento presentado por la bancada del Partido Liberal.
El presidente de la Comisión de Energía, Milton Puerto Oseguera, informó que el documento liberal está siendo analizado junto con la iniciativa gubernamental, con el objetivo de construir consensos que permitan aprobar una reforma orientada a mejorar la administración del sistema eléctrico y reducir el costo de la energía para los consumidores.
Puerto destacó que uno de los principales aportes de la propuesta liberal es el fortalecimiento de las salvaguardas sobre los bienes estratégicos del Estado.
Entre esos activos figuran las centrales hidroeléctricas El Cajón, Cañaveral y Río Lindo, además de las líneas de transmisión y distribución de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Según explicó el diputado por Yoro, la propuesta plantea que estos bienes no sean transferidos a las nuevas empresas subsidiarias, sino que permanezcan bajo propiedad estatal mediante contratos de arrendamiento.
“Los bienes de generación que tiene la ENEE, como El Cajón, Cañaveral y Río Lindo, no se traspasan; se hacen contratos de arrendamiento”, señaló Puerto.
El legislador sostuvo que este mecanismo permitiría realizar inversiones y mejorar el funcionamiento de los activos sin que estos salgan del patrimonio estatal.
Además de proteger los bienes públicos, la reforma busca crear condiciones para que Honduras contrate energía a precios más bajos en los próximos años.
Puerto señaló que el país no puede continuar dependiendo de contratos costosos, especialmente aquellos vinculados con generación a base de diésel.
“En dos o tres años, ese contrato de diésel que hoy estamos comprando a 43 centavos, para ese tiempo queremos tener ya energía disponible, contratada más barata”, manifestó.
El diputado consideró indispensable acelerar las inversiones en transmisión, ya que no basta con generar energía si el sistema no cuenta con capacidad para transportarla hacia las distintas regiones del país.
A su criterio, fortalecer la red de transmisión permitiría ampliar la disponibilidad del servicio eléctrico durante las 24 horas y reducir los problemas que enfrentan los usuarios.
Puerto también indicó que el proyecto contemplaría disposiciones para obligar a la ENEE a realizar procesos de licitación pública para contratar nueva generación.
Según el parlamentario, la ausencia de licitaciones durante años ha contribuido a que Honduras termine adquiriendo energía a precios elevados.
“Tenemos que también obligar a que en el menor tiempo posible saque una licitación pública para que oferten energía más barata y eso va a llevar consigo que al consumidor le llegue un recibo más barato a su casa”, afirmó.
Otro eje de la reforma es la reorganización institucional de la ENEE.
Puerto explicó que existe coincidencia entre distintos sectores sobre la necesidad de fortalecer a la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), al operador del sistema y a las empresas que asumirían funciones de generación, transmisión y distribución.
La propuesta contempla avanzar en la escisión de la estatal eléctrica en tres empresas con mayor capacidad administrativa, con el objetivo de mejorar la eficiencia del servicio.
El presidente de la Comisión de Energía aseguró que tanto la bancada liberal como representantes del Ejecutivo han mostrado coincidencias en varios puntos, lo que alimenta la expectativa de lograr un amplio respaldo en el pleno legislativo.
Puerto sostuvo que la etapa de socialización está cerca de concluir y estimó que la próxima semana podría ser clave para discutir y eventualmente aprobar la reforma.
“Creo que ya casi estamos a tiempo. Estamos casi seguros de que la próxima semana serán días importantes para hacer esta reforma histórica del sector eléctrico”, expresó.
El legislador añadió que durante el proceso se han escuchado posiciones de diferentes sectores, incluidos organismos del sector eléctrico y empleados de la ENEE.
Según Puerto, muchos coinciden en la necesidad de fortalecer la institucionalidad, mejorar la administración del sistema y garantizar un servicio más eficiente.
La reforma llega en un momento de fuerte presión sobre la ENEE, marcada por pérdidas financieras, altos costos de generación y cuestionamientos sobre la calidad del servicio.
Para el Congreso, el desafío será convertir los consensos preliminares en una propuesta capaz de proteger los bienes estatales, ordenar la empresa y abrir paso a energía más barata para los hogares hondureños.












