Tegucigalpa, Honduras. – Las reformas a la Ley del Sistema Eléctrico no fueron aprobadas este miércoles en el Congreso Nacional, debido a que aún no existe consenso entre las distintas bancadas legislativas.
Así lo confirmó el secretario del Legislativo, Carlos Ledezma, quien explicó que la bancada del Partido Liberal solicitó más tiempo para analizar la iniciativa y realizar consultas con diferentes sectores.
Ledezma aseguró que esa petición será respetada por el Congreso Nacional, en busca de construir mayores acuerdos antes de avanzar con la aprobación definitiva del proyecto.
El congresista lamentó que la bancada de Libertad y Refundación (Libre) haya adelantado que no respaldará las reformas, al considerar que la discusión no debería centrarse en intereses políticos.
A criterio del diputado nacionalista, la iniciativa busca modernizar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y enfrentar los problemas estructurales del sistema eléctrico hondureño.
Ledezma también rechazó que el proyecto contemple una privatización de la estatal eléctrica.
“Incluso el mismo presidente del sindicato ha manifestado que es necesario hacer esta modernización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, que no existe la privatización”, afirmó.
El tema ha generado un intenso debate político en el Congreso, especialmente por las posiciones encontradas entre las bancadas que respaldan la reforma y los sectores que advierten sobre posibles riesgos para el carácter público de la ENEE.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, había advertido previamente que la aprobación de las reformas podría quedar hasta después del receso legislativo, mientras se buscan acuerdos entre los diputados.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos impulsados para reorganizar el subsector eléctrico, reducir pérdidas, modernizar la ENEE y mejorar la calidad del servicio para los usuarios.
Sin embargo, la falta de consenso mantiene en pausa una de las reformas más sensibles para el futuro energético del país.
El Congreso Nacional deberá retomar la discusión en una nueva sesión o eventualmente después del receso legislativo, dependiendo del avance de las negociaciones entre las bancadas.






