Tegucigalpa, Honduras. – El acelerado retorno de personas migrantes a Honduras durante el inicio de 2026 ha encendido las alertas sobre la capacidad del Estado para garantizar una reintegración digna, sostenible y con enfoque de derechos humanos, especialmente en los municipios donde se concentran los procesos de retorno.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) urgió a las autoridades a implementar respuestas integrales que permitan a las personas retornadas reconstruir sus proyectos de vida, mediante acceso real a empleo, servicios sociales, salud y acompañamiento comunitario.
Desde la Defensoría de Movilidad Humana, su coordinadora, Elsy Reyes, advirtió que uno de los principales vacíos institucionales es la falta de protocolos operativos para la reintegración social, económica y laboral, sobre todo a nivel de los gobiernos municipales, que son los primeros responsables de facilitar la inclusión en las comunidades.
La defensora señaló que, además de atender las causas estructurales que empujan a la migración, es indispensable construir rutas de atención para quienes ya están regresando al país, de forma que cuenten con oportunidades reales y no se vean obligados a migrar nuevamente.
Más de 5 mil personas retornadas en 41 días
Las cifras oficiales reflejan la magnitud del fenómeno. En los primeros 41 días de 2026, alrededor de 5,211 hondureños fueron retornados al país, lo que equivale a un promedio diario de 127 personas.
Del total, 4,787 personas —es decir, el 92 %— fueron retornadas desde Estados Unidos, mientras que 394 procedían de México y 28 de Guatemala.
El perfil de las personas retornadas durante ese período estuvo compuesto principalmente por hombres. En detalle, se registraron 4,176 hombres, 534 mujeres, 423 niños y 78 niñas. La mayoría, 4,820 personas, ingresaron al país por vía aérea, y 391 lo hicieron por vía terrestre.

Salud mental y atención diferenciada, una prioridad
Para el CONADEH, uno de los mayores desafíos es la atención en salud, particularmente en el área de salud mental. Reyes subrayó que las personas retornadas, sobre todo aquellas que fueron separadas de sus familias o que sufrieron violencia y discriminación durante su proceso migratorio, requieren un acompañamiento especializado.
En ese contexto, recomendó fortalecer los servicios de salud mental y ginecológica en los Centros de Atención al Migrante Retornado (CAMR) y en los centros de salud municipales, incorporando personal especializado en psiquiatría, ginecología y otras áreas, además de garantizar insumos y medicamentos que permitan una atención integral.
La defensora alertó que ya se han reportado casos de personas retornadas que, presuntamente, se habrían quitado la vida tras su regreso al país, lo que evidencia la urgencia de establecer mecanismos de prevención y atención psicológica inmediata.
Asimismo, señaló que muchas personas retornan con antecedentes de violencia, por lo que requieren un abordaje diferenciado que considere sus experiencias traumáticas.
Personas con VIH enfrentan barreras en su tratamiento
Otro grupo en situación de alta vulnerabilidad es el de personas retornadas que viven con VIH. De acuerdo con información recabada por el CONADEH durante visitas de campo, varios migrantes regresan con medicamentos prescritos en Estados Unidos que no están disponibles en Honduras, lo que obliga a las autoridades a buscar alternativas para garantizar la continuidad de sus tratamientos.
Reintegración, educación y empleo
Reyes recordó que Honduras cuenta con un Plan Nacional de Reintegración, el cual aún debe socializarse e implementarse con la participación de instituciones del Estado, gobiernos municipales, organizaciones de la sociedad civil y los comités de migrantes retornados.
Entre las principales recomendaciones también figura la adecuación del sistema de educación pública para responder a las necesidades de niñas y niños retornados, especialmente aquellos que no dominan el español y que enfrentan serias dificultades para adaptarse al sistema educativo nacional, ante la imposibilidad de sus familias de costear educación bilingüe.
Encuesta revela necesidades urgentes de las personas retornadas
El pasado 10 de febrero, el CONADEH y la Organización Internacional para las Migraciones publicaron los resultados de una encuesta aplicada a 101 personas migrantes retornadas en diciembre de 2025.
Entre los principales hallazgos, se identificó que la necesidad económica y laboral es la más apremiante. De las personas consultadas, 86 afirmaron requerir apoyo económico y un empleo que les permita generar ingresos para sostener a sus familias.
Otros participantes manifestaron la necesidad de atención en salud general y salud mental, así como medidas de protección frente a los riesgos que ya enfrentaban en sus comunidades de origen antes de migrar.
Para el CONADEH, estos datos confirman que el retorno, sin políticas públicas sostenidas y articuladas, puede convertirse en un nuevo factor de exclusión social y en un detonante para la repetición de los ciclos de migración forzada.






