Tegucigalpa, Honduras. – La confirmación de los primeros cuatro casos autóctonos de sarampión en Honduras encendió nuevas alarmas entre especialistas, luego de que el doctor Carlos Umaña advirtiera que sus temores “se están concretando” frente al avance de una enfermedad que calificó como mortal.
Honduras suma actualmente 10 casos de sarampión, de los cuales seis son importados y cuatro autóctonos, es decir, personas que no viajaron a países con brotes, sino que contrajeron la enfermedad dentro del territorio nacional.
Umaña recordó que el país no registraba casos de sarampión desde 1997, por lo que la detección de contagios locales representa un cambio delicado en el comportamiento de la enfermedad.
La Secretaría de Salud confirmó en las últimas horas los cuatro casos en la zona de Cofradía, en San Pedro Sula, donde ya se mantiene la atención sanitaria sobre los contagios.
El galeno lamentó la aparición de estos primeros casos autóctonos y alertó sobre el riesgo de una epidemia, debido a la alta capacidad de transmisión del virus.
Según explicó, una sola persona contagiada puede transmitir la enfermedad a 18 personas más, lo que obliga a actuar con rapidez para cortar la cadena de contagios.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda.
El virus vive en la nariz y la garganta, y puede permanecer activo y suspendido en el aire hasta dos horas después de que una persona enferma haya tosido o estornudado.
Umaña insistió en que la epidemia todavía puede evitarse si la población toma conciencia, especialmente los padres de familia, vacunando a sus hijos y aplicando los refuerzos correspondientes.
“La epidemia se puede evitar si todos tomamos conciencia”, subrayó el médico y diputado del Congreso Nacional.













