Buenos Aires, Argentina. – El Superclásico más esperado de las últimas temporadas se disputará este domingo, cuando River Plate reciba a Boca Juniors en el Estadio Monumental, en un duelo que promete ser vibrante por el buen momento futbolístico que atraviesan ambos equipos.
El partido está programado para las 17:00 hora local (20:00 GMT) y será arbitrado por Darío Herrera. El Monumental lucirá completamente lleno, con sus 85.018 espectadores, todos hinchas de River, ya que el Ministerio de Seguridad mantiene la prohibición de ingreso de público visitante.
El Millonario de Eduardo “Chacho” Coudet y el Xeneize de Claudio “Sifón” Úbeda llegan con confianza. Ambos vienen de ganar sus respectivos compromisos internacionales (Copa Sudamericana y Copa Libertadores), acumulan más de un mes sin perder y han encontrado un funcionamiento que les permite ilusionarse con llevarse la victoria ante su eterno rival.
River marcha segundo en el Grupo B del Torneo Apertura con 26 puntos, mientras que Boca se ubica cuarto en el Grupo A con 21 unidades. El césped del Monumental, sin embargo, será un factor extra: se encuentra en malas condiciones tras tres shows masivos de la banda AC/DC, por lo que se espera un partido trabado y con poca fluidez en el juego.
El resurgimiento de River
Tras un irregular inicio de año y la salida de Marcelo Gallardo, la llegada de Coudet ha inyectado nueva energía al equipo. Sebastián Driussi y Facundo Colidio volvieron a ser goleadores, y Gonzalo Montiel aporta liderazgo y solidez defensiva.
Boca encontró su mediocampo
El Xeneize ha mejorado notablemente con la incorporación de Santiago Ascacíbar y el crecimiento de Leandro Paredes junto a los juveniles. Adam Bareiro, exjugador de River, llega encendido y será uno de los hombres a seguir.
En los últimos ocho Superclásicos, River tiene 4 victorias, Boca 3 y un empate. El último enfrentamiento fue victoria de Boca por 2-0 en La Bombonera.
El clima de expectativa es enorme. Entradas en reventa llegaron a costar hasta 815.000 pesos (alrededor de 595 dólares), reflejando la pasión que despierta este partido que paraliza Argentina.
Un nuevo capítulo del Superclásico está por escribirse.


