Tegucigalpa – El sector empresarial hondureño expresó este lunes su alarma por las acciones que considera un sabotaje sistemático al proceso electoral, cuando el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), Daniel Antonio Fortín, calificó como un «boicot» electoral la toma de las instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) por parte de colectivos del partido Libertad y Refundación (Libre).
Fortín manifestó su preocupación por lo que considera una estrategia deliberada para obstaculizar las elecciones generales del 30 de noviembre, específicamente señalando que la ocupación de las instalaciones electorales tiene como objetivo impedir el proceso de licitación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
La crítica del dirigente empresarial se centra en la violación del cronograma electoral establecido, ya que según el calendario oficial, este lunes debía realizarse la apertura de ofertas para seleccionar la empresa que operará el TREP durante los comicios generales. Esta interrupción representa un retraso técnico que podría comprometer la preparación logística de las elecciones.
«No vemos la razón porque una parte de los consejeros y el partido de gobierno quieren retrasar el proceso, eso nos lleva a pensar que el 30 de noviembre no tendremos las elecciones que todos los hondureños queremos», argumentó Fortín, expresando la inquietud del sector privado sobre la viabilidad del proceso electoral.
El presidente de la CCIT dirigió críticas específicas hacia las instituciones de seguridad del Estado, cuestionando la ausencia de medidas para restablecer el orden en las instalaciones electorales. Fortín «hizo un llamado a todas las instituciones incluyendo a las Fuerzas Armadas porque no se puso el orden necesario, si ya era una decisión tomada».
Esta observación refleja la expectativa del sector empresarial de que las autoridades de seguridad garanticen el funcionamiento normal de las instituciones electorales, independientemente de las presiones políticas que puedan existir.
La posición de Fortín adquiere relevancia particular considerando que la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa representa uno de los sectores más influyentes de la economía hondureña, cuyos pronunciamientos suelen reflejar las preocupaciones de amplios segmentos del empresariado nacional.
El dirigente empresarial enfatizó la importancia de preservar la integridad del proceso electoral como condición fundamental para la estabilidad democrática y económica del país. «Honduras merece elecciones limpias y transparentes y que el pueblo decida quien quiere que lo gobierne», declaró, estableciendo principios básicos que considera no negociables.
La intervención del sector privado en el debate electoral refleja las preocupaciones sobre el impacto que la incertidumbre política puede tener en el clima de inversión y la confianza empresarial. Históricamente, los procesos electorales conflictivos han generado volatilidad económica que afecta directamente las operaciones comerciales e industriales.
Las declaraciones de Fortín se suman a las voces que desde diferentes sectores han expresado inquietud por las tensiones que caracterizan el proceso electoral hondureño, donde las disputas técnicas sobre el TREP han escalado hasta convertirse en confrontaciones que involucran la ocupación física de instalaciones públicas.
La posición del sector empresarial subraya la importancia que actores económicos clave otorgan a la celebración puntual y transparente de las elecciones como elemento fundamental para la estabilidad institucional del país.
La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de las instituciones electorales para cumplir con los plazos establecidos y garantizar un proceso técnicamente adecuado, especialmente cuando factores externos impiden el desarrollo normal de actividades esenciales como la licitación de sistemas tecnológicos críticos.






