San Pedro Sula, Honduras. – San Pedro Sula dejó atrás la etapa en que era señalada entre las ciudades más violentas del mundo, aseguró este viernes el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, quien afirmó que actualmente la ciudad ya no aparece dentro del ranking de las 50 urbes más peligrosas.
El funcionario sostuvo que la mejora en los indicadores de seguridad permite hacer esa afirmación “con respaldo”, aunque reconoció que la situación todavía exige trabajo sostenido.
“Hoy directamente y con respaldo les puedo decir, ya San Pedro Sula no está ni siquiera en el ranking de las 50 ciudades más violentas”, expresó Velásquez.
El ministro señaló que las autoridades trabajan de manera coordinada con el sector empresarial, actores políticos, gobiernos locales y organizaciones sociales para construir un modelo de seguridad que permita continuar reduciendo los niveles de violencia en la ciudad y el Valle de Sula.
Sin embargo, admitió que los avances no significan que el problema esté resuelto.
“Todavía no es suficiente, estamos conscientes de ello, hay muchos desafíos pendientes, especialmente con el tema de homicidios, con el tema de extorsión, con el tema de robos a viviendas”, indicó.
Velásquez explicó que la Secretaría de Seguridad mantendrá visitas periódicas a San Pedro Sula y al Valle de Sula para dar seguimiento a los resultados y revisar de cerca las necesidades de la zona.
Como parte de esa agenda, el ministro indicó que han sostenido reuniones con representantes del sector empresarial y autoridades municipales. También adelantó encuentros con el alcalde de San Pedro Sula y con el alcalde de El Progreso.
“Justamente parte de la visita es tomar el pulso de primero el sector empresarial con quien nos hemos reunido, también con los alcaldes”, afirmó.
La declaración del ministro ocurre en un contexto en el que la seguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas, especialmente por delitos como la extorsión, los homicidios y los robos, que todavía golpean a distintos sectores de la población.













