Tegucigalpa, Honduras. – La sequía está golpeando con fuerza al sector ganadero hondureño y sus efectos ya se reflejan en la producción de leche, la venta acelerada de animales y el deterioro de las condiciones productivas en distintas regiones del país.
El director ejecutivo de la Federación de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH), José Chacón, advirtió que la producción de leche ha caído entre 40 % y 50 %, principalmente por la falta de agua y alimento para el hato ganadero.
“Estamos en una situación bastante crítica. Creo que ahorita no hay un sector que no se vea afectado”, manifestó el dirigente.
Chacón explicó que el problema no se limita a la falta de lluvias. El incremento en los costos de combustible, operación y alimentación animal también está presionando a los productores y a toda la cadena de suministro.
Ante ese escenario, varias ganaderías han comenzado a vender parte de sus animales. Según el representante de la FENAGH, ya existen reportes de tres o cuatro fincas que habrían vendido la totalidad de su ganado porque no pudieron garantizar alimento ni agua.
La crisis también afecta la calidad de los productos. Chacón señaló que la escasez de pasto, alimentos balanceados y agua adecuada repercute directamente en la nutrición del ganado y, por tanto, en la calidad de la leche y la carne.
“Todos esos valores se afectan cuando tenemos una situación de sequía como la que tenemos en este momento”, sostuvo.
En el caso de la carne, la mala nutrición puede afectar características como el marmoleo, la suavidad y el sabor, explicó el dirigente ganadero.
Otro punto de preocupación es el destino del ganado vendido. Chacón alertó que parte de los animales está saliendo del país hacia mercados como Guatemala y México, en lugar de ser trasladado a zonas hondureñas con mejores condiciones.
Esa dinámica podría reducir el inventario ganadero nacional, aunque el dirigente reconoció que Honduras no cuenta con información actualizada y precisa sobre la cantidad de ganado existente.
El aumento del precio del ganado en pie también está incentivando las ventas. Según Chacón, el valor pasó de alrededor de 25 lempiras a entre 36 y 37 lempiras, lo que representa una oportunidad inmediata para algunos productores, pero también un riesgo para el abastecimiento futuro.
“Eso nos va a pasar factura al reducir nuestros inventarios”, enfatizó.
El director ejecutivo de la FENAGH lamentó la falta de mecanismos suficientes de apoyo para enfrentar la emergencia, entre ellos seguros catastróficos y financiamiento a bajo costo.
A su criterio, sin herramientas de respaldo, los ganaderos quedan con pocas opciones frente a la sequía, lo que podría agravar la caída en la producción de leche, la salida de animales y las dificultades para sostener la oferta nacional de alimentos.













