Choluteca, Honduras. – La crisis climática ya no golpea únicamente a los productores de granos básicos y ganaderos del sur de Honduras. El sector camaronero también enfrenta una etapa crítica, marcada por la sequía prolongada, el aumento de la temperatura del agua, la salinidad, las enfermedades en las fincas y la falta de recursos para sostener la producción.
El presidente de la Asociación de Pequeños Productores de Camarón de la zona sur, Wilmer Cruz, advirtió que las condiciones actuales han provocado mortalidades de entre 30 % y 40 % en algunas unidades productivas, especialmente por la falta de oxígeno y la proliferación de enfermedades asociadas al calentamiento de las aguas del Pacífico.
Para reducir el impacto, los productores han tenido que incrementar el bombeo de agua en las fincas. Sin embargo, esa medida también elevó los costos operativos por el consumo de diésel, en un momento en que muchos pequeños camaroneros ya enfrentan problemas financieros.
Cruz señaló que la crisis afecta tanto a pequeños productores como a grandes empresas, aunque advirtió que los primeros tienen menos capacidad para resistir. Según sus datos, entre 207 y 210 unidades productivas permanecen cerradas, y otras podrían dejar de operar si no reciben apoyo para reactivar sus ciclos de producción.
A la emergencia climática se suma el limitado acceso a mercados. El dirigente aseguró que los pequeños productores enfrentan obstáculos para colocar su camarón, mientras grandes empresas estarían compitiendo dentro del mercado nacional en condiciones desiguales, debido a beneficios fiscales y mayores capacidades de procesamiento.
El sector también reclama financiamiento. Cruz cuestionó que se hable de readecuación de deudas sin incluir recursos frescos que permitan volver a producir, generar ingresos y cumplir posteriormente con las obligaciones financieras.
Ante este panorama, los camaroneros buscan respaldo del Gobierno y del Congreso Nacional. El dirigente informó que existe una comisión especial para atender la problemática del rubro y que se gestionan recursos mediante organismos internacionales para reactivar el sector.
La aspiración, según Cruz, es acceder a fondos que podrían alcanzar hasta 600 millones de dólares, aunque en una primera etapa se plantea obtener alrededor de 150 millones de dólares.
Otro punto clave para los pequeños productores es contar con una planta propia de procesamiento. Cruz afirmó que han solicitado al presidente Nasry Asfura la entrega de una planta abandonada y en poder del Estado, con el objetivo de equiparla y ponerla al servicio del sector para facilitar su ingreso a mercados internacionales.
Respecto al mercado chino, el dirigente indicó que continúan las negociaciones para mejorar los precios. Adelantó que esperan concretar la exportación de unos 25 contenedores en los próximos tres meses, aunque reconoció que las condiciones actuales no son suficientemente favorables por los altos costos de procesamiento en Honduras.
Cruz dijo que el sector mantiene la esperanza de que las condiciones climáticas mejoren y que la temperatura del agua disminuya en las próximas semanas. No obstante, advirtió que las pérdidas del ciclo actual ya están prácticamente definidas y podrían ubicarse entre 30 % y 40 %.
Para los pequeños camaroneros del sur, la recuperación dependerá de decisiones urgentes: financiamiento, acceso a procesamiento, apertura de mercados y medidas que eviten que más unidades productivas queden fuera de operación.












