Ciudad de México. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este lunes a una nueva publicación del mandatario estadounidense Donald Trump, quien compartió en Truth Social un mapa en el que México, Canadá, Groenlandia, Islandia y varias islas del Caribe aparecen cubiertos por los colores de la bandera de Estados Unidos.
La mandataria mexicana utilizó su cuenta de X para fijar una postura en defensa de la soberanía nacional, en pleno mes patrio mexicano.
“En el mes de la patria, reafirmamos que México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero”, escribió Sheinbaum.
La publicación de Trump mostró las franjas rojas y blancas de la bandera estadounidense sobre el territorio mexicano y otros países, además de utilizar la denominación “Golfo de América” para referirse al Golfo de México.
El mensaje no incluyó explicación adicional, pero se suma a una serie de gestos y declaraciones del presidente estadounidense relacionados con cambios de nombres geográficos y referencias territoriales que han generado rechazo fuera de Estados Unidos.
Horas antes, Trump también sugirió que el estado de Nuevo México debería llamarse “Nueva América”, al compartir una imagen en la que aparecía tachada la palabra “México” y reemplazada por “América”.
La Casa Blanca también difundió esa imagen en X, ampliando la polémica alrededor de las publicaciones del mandatario.
El episodio ocurre pocos días después de que Trump firmara una orden ejecutiva para cambiar el nombre del lago Ontario, ubicado en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, por el de “Lago América”.
En 2025, el presidente estadounidense también recurrió a una orden ejecutiva para renombrar el Golfo de México como Golfo de América, una decisión rechazada por México y sin reconocimiento internacional generalizado.
La tensión entre ambos gobiernos también se alimentó la semana pasada, cuando Trump arremetió contra México con comentarios despectivos sobre lo que, según él, el país ofrece a Estados Unidos, aunque aseguró que no interrumpiría la relación comercial con Sheinbaum.
La presidenta mexicana, por su parte, reiteró que México es un país “libre, independiente y soberano”, dejando claro que cualquier insinuación de subordinación territorial o política no será aceptada por su Gobierno.
La controversia agrega presión a una relación bilateral marcada por temas migratorios, comerciales, fronterizos y de seguridad, pero ahora atravesada también por símbolos y mensajes que México interpreta como provocaciones contra su soberanía.













