Tegucigalpa, Honduras. – Este 11 de septiembre de 2026 venció formalmente el decreto que el Congreso Nacional aprobó para mantener en sus cargos a los actuales consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE). Sin embargo, la falta de consenso entre las bancadas no significa una acefalía en el organismo electoral: la propia normativa contempla que las autoridades continúen en funciones mientras no exista una reforma o ampliación del decreto.
Así lo explicó la diputada del Partido Nacional, Merary Díaz, quien detalló el mecanismo legal que evita un vacío institucional en el CNE.
«En efecto, el día de hoy once sería el vencimiento de la fecha del decreto que aprobamos en el Congreso Nacional. Sin embargo, el mismo decreto señala que, entre tanto, no haya otra reforma o ampliación, vamos a continuar las autoridades«, insistió la parlamentaria.
Esto significa que Aixa Zelaya, abogada que representa al Partido Liberal, junto a los abogados Eduardo Fuentes y Carlos Cardona, permanecerán en sus puestos dentro del Consejo Nacional Electoral. Los tres ocuparon anteriormente los cargos de Ana Paola Hall, Cossette López y Marlon Ochoa, respectivamente, y ahora se mantendrán al frente mientras las bancadas no logren los consensos ni los votos necesarios para ampliar el decreto.
Según la diputada Díaz, esta continuidad no representa una interrupción en el trabajo del organismo, ya que sus actividades seguirán desarrollándose con normalidad, tal como lo establece la ley.
Pese a ello, la legisladora reconoció que sería preferible que el Congreso lograra ampliar el decreto cuanto antes, principalmente para dar mayor certeza y tranquilidad a los propios consejeros.
«Sin embargo, es recomendable el hecho de que se pueda ampliar y se pueda tener esa certeza de tranquilidad, sobre todo para los consejeros. Pero el mismo decreto sí establece la salvedad en caso de que no se hubiese podido ampliar, que ellos desempeñarán su función en temas administrativos más que electorales, tal como lo señala el decreto«, concluyó Díaz.
Esa salvedad es clave: en caso de que el decreto no logre ampliarse, los consejeros quedarían limitados a atender asuntos administrativos dentro del CNE, dejando en un segundo plano las funciones estrictamente electorales, de acuerdo con lo que establece la propia normativa aprobada por el Congreso Nacional.













