Tegucigalpa, Francisco Morazán. – El presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana, calificó como “moribunda” la situación del sistema de salud del país, advirtiendo que existe un riesgo real de colapso total tras décadas de abandono estructural.
Orellana señaló que el personal de salud enfrenta a diario la frustración de no poder brindar respuestas a los pacientes por la falta de insumos, personal y condiciones adecuadas. “Ya nos da vergüenza decir en los hospitales y centros de salud que no hay y que no podemos resolverles sus problemas. Hay pacientes que incluso mueren esperando atención”, lamentó.
Según datos proporcionados por el dirigente, alrededor de 1,050 centros de salud en el país son atendidos únicamente por una enfermera auxiliar, reflejando la sobrecarga laboral y la grave escasez de recurso humano.
Orellana afirmó que la crisis no es reciente, sino consecuencia de la ausencia de políticas de Estado sostenidas a lo largo de distintos gobiernos. Aunque reconoció que actualmente se observan algunas señales de interés por mejorar la situación, advirtió que los problemas son profundos y acumulados.
Decreto de emergencia: un alivio parcial
Respecto al decreto de emergencia aprobado para el sector salud, el presidente de ANEEAH consideró que puede representar una “solución a medias”. “Pensar que con esto se resolverá todo el problema es completamente falso. Lo que se puede hacer es sentar las bases”, expresó.
Orellana destacó la grave mora quirúrgica, con más de 15 mil pacientes en espera de una cirugía, especialmente en áreas críticas como oncología. Además, señaló que miles de personas aguardan durante meses o incluso años una cita con un especialista.
El dirigente explicó que la fuga de médicos especialistas hacia el sector privado se debe, en gran parte, a la falta de incentivos salariales. “Un especialista gana alrededor de 44 mil lempiras en el sistema público, mientras que en el privado puede recibir hasta 70 mil, por eso se van”, detalló.
Infraestructura deteriorada
En materia de infraestructura, Orellana cuestionó que se priorice la construcción de nuevos hospitales sin atender el deterioro de los existentes. Mencionó que el Hospital Escuela tiene al menos 11 quirófanos fuera de funcionamiento, y citó casos como el Hospital Leonardo Martínez y el hospital de Tela, que se inundan durante las lluvias.
“Antes de pensar solo en hospitales nuevos, debemos mejorar lo que ya tenemos”, subrayó.
Finalmente, el presidente de ANEEAH llamó a la prudencia a los funcionarios al generar expectativas en la población. “No vamos a pasar de un sistema de miseria a uno de primer mundo en dos años.
Si se promete eso, todos vamos a terminar decepcionados”, concluyó, insistiendo en que el verdadero reto es fortalecer gradualmente el sistema con políticas reales, inversión sostenida y mejores condiciones para el recurso humano.


