Tegucigalpa.- El sistema de transmisión electoral para los comicios del 30 de noviembre enfrenta una crisis técnica tras quedar sin proveedor de conectividad satelital, luego que Smartmatic comunicara por correo electrónico su retiro definitivo del proceso licitatorio más controversial del CNE.
La ausencia de este servicio compromete la transmisión de resultados electorales, elemento crucial para la credibilidad del proceso democrático que ya enfrenta múltiples cuestionamientos sobre su transparencia y gestión institucional.
Conflictos internos precipitan decisión empresarial
La salida de Smartmatic se produce después de intensas confrontaciones públicas entre consejeros del CNE, particularmente tras las denuncias de Cossette López sobre presuntas amenazas recibidas para forzar la adjudicación del contrato.
López reveló este viernes que la Unidad de Contrataciones trasladó el correo de retiro, confirmando que Smartmatic desiste nuevamente de una oferta que había generado controversia por su alto costo y las presiones ejercidas para su aprobación.
«Ellos desisten nuevamente de la oferta; ya lo habían hecho anteriormente», explicó la consejera, quien había denunciado públicamente las presiones del consejero Marlon Ochoa para adjudicar el contrato pese a no ser la opción más conveniente económicamente.
Diferencias económicas millonarias ignoradas
El análisis de ofertas de la licitación CE-CNE-PEG-UCCE-001-2025 reveló diferencias significativas que fueron aparentemente ignoradas en favor de Smartmatic:
Consorcio Reytel-Ufinet presentó la propuesta más económica con L. 64,665,300.00, seguido por Consorcio Smartmatic-Pulsar con L. 85,999,960.00, una diferencia superior a los 21 millones de lempiras.
We Are IT Philippines ofertó L. 94,430,158.14, mientras que Consorcio Expertia Podernet presentó L. 138,338,764.92, siendo la propuesta más costosa del proceso abierto hasta el 26 de septiembre.
López cuestionó que otras empresas competidoras cumplían igualmente los requisitos técnicos pero presentaban propuestas más favorables económicamente, señalando que existen derechos generados de empresas con mejores ofertas.
Documentación irregular y conductas cuestionadas
La consejera denunció que Ochoa maneja información adicional sobre empresas oferentes que no forma parte de expedientes oficiales, violando principios de transparencia documental.
«Las argumentaciones presentadas por el consejero Ochoa no son válidas legalmente porque no están documentadas. Todo debe estar documentado», enfatizó López, quien calificó como «agresiva» la conducta de su colega.
La crisis interna del CNE se intensificó públicamente cuando López decidió transmitir en vivo las confrontaciones, explicando que era «la única oportunidad» para mostrar a la población los conflictos internos del organismo electoral.
Ochoa contraataca con acusaciones políticas
El consejero Ochoa respondió acusando a sus compañeras de «boicotear el proceso electoral» y alegando una campaña del bipartidismo para «desprestigiar las elecciones», trasladando el conflicto técnico al ámbito político-partidario.
Esta estrategia de politizar las diferencias técnicas ha sido criticada por diversos sectores que exigen criterios profesionales en la adjudicación de contratos tecnológicos fundamentales para las elecciones.
Implicaciones para la integridad electoral
Smartmatic mantiene su participación vigente en el área de biometría donde ya fue adjudicada, pero su retiro de conectividad genera incertidumbre sobre la continuidad de sus servicios ya contratados.
La vacante en conectividad satelital obliga al CNE a reiniciar procesos licitatorios con tiempo limitado para las elecciones, mientras sectores ciudadanos exigen garantías de transparencia en futuras adjudicaciones.
Diversos analistas consideran que los conflictos internos del CNE y las presiones partidarias han comprometido la gestión técnica necesaria para elecciones creíbles, alertando sobre riesgos para la legitimidad democrática del proceso electoral.





