Tegucigalpa – El Consejo Hondureño de la Empresa Privada reveló este martes los resultados de un estudio regional que evidencia que únicamente Venezuela, Cuba y Nicaragua no implementan mecanismos de verificación humana antes de divulgar resultados electorales preliminares, mientras que el resto de países latinoamericanos sí incorporan este procedimiento en sus sistemas democráticos.
La investigación, que abarcó trece naciones latinoamericanas, demostró que la gran mayoría cuenta con mecanismos de transmisión electoral preliminar donde existe participación humana antes de que los resultados sean divulgados al conocimiento público. Este hallazgo cobra particular relevancia en el contexto de la actual crisis que atraviesa el sistema electoral hondureño.
El estudio identificó específicamente a México, Argentina, Colombia, Chile, Perú, Uruguay, Ecuador, Guatemala, Panamá y República Dominicana como las naciones que han incorporado el control humano en sus sistemas de transmisión electoral. Estos países han desarrollado protocolos que combinan la tecnología con la supervisión humana para garantizar la integridad de sus procesos democráticos.
Según el Cohep, que realizó el estudio basándose en la revisión de leyes, reglamentos e instructivos de los países consultados, solamente Venezuela, Nicaragua y Cuba no cuentan con este mecanismo de control humano. Estas naciones apuestan exclusivamente a la tecnología o simplemente no presentan evidencia clara de procesos de revisión técnica en sus sistemas electorales.
La revelación de estos datos surge en un momento particularmente sensible para Honduras, donde se desarrolla una intensa polémica sobre la implementación de mecanismos de verificación humana en el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares para las elecciones del próximo 30 de noviembre.
La mayoría de los integrantes del Consejo Nacional Electoral, específicamente las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall, aprobaron la implementación de un sistema que incluye revisión humana de las actas electorales. Esta decisión técnica busca garantizar que cualquier inconsistencia o anomalía en la transmisión de datos pueda ser identificada y corregida antes de la divulgación oficial de resultados.
Sin embargo, el consejero Marlon Ochoa mantiene una posición de rechazo categórico a este mecanismo ya aprobado por el pleno del CNE. Ochoa defiende que todas las actas transmitidas por las juntas receptoras de votos no sean revisadas por seres humanos, apostando exclusivamente por procesos tecnológicos automatizados sin intervención humana.
La postura del consejero Ochoa cuenta con el respaldo explícito del partido Libertad y Refundación, del cual es militante, así como del gobierno nacional encabezado por la presidenta Xiomara Castro. Esta alineación política ha convertido el debate técnico sobre sistemas electorales en una controversia que trasciende los aspectos puramente metodológicos.
El estudio del Cohep sugiere que la posición defendida por Ochoa y respaldada por el oficialismo colocaría a Honduras en una categoría regional compartida únicamente con regímenes como Venezuela, Cuba y Nicaragua, países cuyos procesos electorales han sido cuestionados por la comunidad internacional en términos de transparencia y credibilidad democrática.
Esta investigación proporciona un contexto regional importante que evidencia que la verificación humana constituye una práctica estándar en las democracias latinoamericanas consolidadas. Países con sistemas electorales reconocidos internacionalmente por su transparencia y eficiencia han optado por combinar tecnología avanzada con supervisión humana como mecanismo de doble verificación.
La metodología utilizada por el Cohep, basada en el análisis de marcos legales y reglamentarios oficiales, proporciona una base sólida para evaluar las prácticas electorales regionales. El estudio no solo documenta qué países implementan verificación humana, sino que también establece patrones regionales que pueden servir como referencia para el debate hondureño.
El momento de la divulgación de este estudio no es casual, considerando que Honduras enfrenta una fecha límite del 29 de julio para resolver la crisis del CNE y proceder con la adjudicación del sistema TREP. La información proporcionada por el Cohep añade una dimensión comparativa regional que podría influir en las decisiones futuras sobre el diseño del sistema electoral hondureño.



