Tegucigalpa, Honduras. – La firma calificadora S&P Global Ratings revisó de negativa a estable la perspectiva crediticia de Honduras y mantuvo las calificaciones soberanas de largo y corto plazo en BB-/B, una señal que refleja menor incertidumbre política y cambios en la orientación económica del país.
La valoración de transferencias y convertibilidad también se mantiene en BB-, según el informe de la calificadora.
S&P explicó que la perspectiva estable incorpora una visión de menor incertidumbre tras las ajustadas elecciones del año pasado, así como un giro en las políticas gubernamentales hacia la consolidación fiscal y relaciones más productivas con el sector privado, organismos multilaterales de crédito y Estados Unidos.
La firma señaló que las calificaciones de Honduras continúan limitadas por el bajo nivel de ingreso del país, un PIB per cápita estimado en 3,900 dólares para 2026, instituciones democráticas débiles y episodios recurrentes de agitación política.
No obstante, destacó como elementos favorables los déficits fiscales bajos, un perfil de deuda considerado favorable y el peso de la deuda contratada en condiciones concesionales con fuentes oficiales.
Las remesas también siguen siendo un sostén clave para la economía hondureña. Según S&P, representan cerca del 30 % del PIB y han permitido mantener entradas importantes de divisas, además de impulsar el consumo interno.
La calificadora proyecta que el crecimiento económico se desacelerará a alrededor de 3 % anual entre 2026 y 2029, debido a la normalización de las remesas y al impacto de choques externos, entre ellos el aumento de los precios de la energía.
S&P también observó cambios recientes en la política económica. Señaló que el Gobierno aprobó una ley para reorganizar el sector público, eliminando o fusionando ministerios, con el objetivo de dar mayor flexibilidad al gasto.
Además, indicó que el Ejecutivo trabaja con el Congreso Nacional en una enmienda al presupuesto de 2026 para reducir el gasto y utilizar fondos disponibles de instituciones multilaterales.
En materia monetaria y cambiaria, la firma destacó que el Banco Central de Honduras (BCH) adoptó políticas más flexibles y que el mercado de divisas ha mejorado por una mayor disponibilidad de dólares.
S&P recordó que el BCH modificó el sistema de asignación de divisas en 2023, retornando a un esquema de subastas. Aunque ese cambio generó tensiones en el mercado cambiario el año pasado, la calificadora considera que mejores condiciones externas han permitido satisfacer plenamente la demanda diaria de divisas.
La firma también señaló que la política monetaria más restrictiva del BCH, mediante aumentos de la Tasa de Política Monetaria y mayores requerimientos de reserva bancaria, contribuirá a acercar la inflación al rango objetivo del Banco Central, de 4 % más o menos un punto porcentual.
Como consecuencia, S&P espera una desaceleración del crédito, con un crecimiento cercano al 9 % anual entre 2026 y 2029, después de cuatro años con expansiones promedio de 15 %.
Aunque la perspectiva ahora es estable, la calificadora advirtió que las notas podrían subir o bajar en los próximos seis a 12 meses, dependiendo del desempeño fiscal, económico e institucional del país.













