Tegucigalpa, Honduras. – Con un despliegue masivo que abarca 22 puntos estratégicos de Tegucigalpa y Comayagüela, la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) ha intensificado sus labores para frenar la tragedia en las carreteras. El objetivo es claro: salvar vidas.
Bajo esta premisa, agentes de vialidad y de la Policía Preventiva verifican desde tempranas horas la documentación de los conductores y el uso correcto del casco, una medida que ya ha dejado como saldo varias sanciones y motocicletas decomisadas.
El subcomisionado Yuri Espinal, quien lidera estas acciones, fue enfático al recordar que en un accidente de moto, la protección es mínima. «Prácticamente el chasis en una motocicleta es el cuerpo humano», advirtió el oficial, subrayando que el casco protector no es un accesorio opcional, sino la principal barrera entre la vida y la muerte.
Además, Espinal recordó que sigue vigente la prohibición de que dos personas del sexo masculino se transporten en una misma motocicleta, una medida que se vigila estrictamente en estos controles.
La urgencia de estos operativos se refleja en las frías estadísticas de la institución: los accidentes de tránsito representan la segunda causa de muertes violentas en Honduras. Lo más alarmante es que el 60% de los conductores involucrados en estos percances ni siquiera cuentan con un permiso de conducir.
Ante esta realidad, las autoridades confirmaron que la vigilancia no bajará la guardia; los operativos se mantendrán durante todo el día y se extenderán a lo largo del fin de semana en diversos sectores de la capital para garantizar la seguridad de todos.







