Ciudad de México. – La presencia digital de Emma Coronel, esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quedó bajo mayor escrutinio luego de que su cuenta de TikTok fuera suspendida en medio de cuestionamientos sobre el dinero que recibía durante sus transmisiones en vivo.
La propia Coronel confirmó la suspensión de su perfil, aunque no explicó qué norma de la plataforma habría sido incumplida ni ofreció mayores detalles sobre la medida.
El caso cobró fuerza después de una investigación de Latinus, que puso atención en el origen de los recursos enviados a la influencer mediante regalos virtuales y en la dificultad para identificar a las personas que realizaban aportaciones durante sus lives.
Antes de la suspensión, Coronel contaba con alrededor de 1.4 millones de seguidores y había convertido las transmisiones en vivo en una actividad frecuente. También ofrecía una suscripción mensual de 52 dólares para acceder a contenido exclusivo.
Según los datos citados en la investigación, unos 28 suscriptores representaban ingresos aproximados de 1,456 dólares mensuales, sin incluir el dinero obtenido mediante regalos virtuales durante las transmisiones.
El modelo de monetización abrió un debate sobre los controles existentes en plataformas digitales y la capacidad de las autoridades para rastrear el origen de los fondos que reciben creadores de contenido.
El abogado especializado en delitos financieros Salvador Mejía advirtió a Latinus que en México existe un vacío de vigilancia sobre este tipo de operaciones, especialmente cuando los recursos se fragmentan en múltiples pagos pequeños.
“Tenemos un vacío y prueba de ello es que es un hecho sabido que influencers están fondeados por delincuencia organizada”, afirmó el especialista.
Mejía señaló que estos esquemas pueden utilizarse para mover dinero y también para construir productos de publicidad o posicionamiento digital. A su criterio, las autoridades deberían poder conocer quién aporta, cuánto entrega y quién recibe los fondos.
Coronel había explicado anteriormente que su actividad en transmisiones en vivo surgió como parte de una recomendación de sus especialistas de salud mental, quienes le sugirieron modificar su rutina.
“Entré a hablar con mi psiquiatra y con mi psicólogo y me dijeron que me tenía que empezar a hacer cosas que me sacaran de mi rutina”, relató.
Según su versión, los lives le permitieron sentirse acompañada y establecer una forma distinta de interacción con sus seguidores.
“Empecé a hacer live y empecé a sentirme como con amistades”, dijo.
El interés sobre su actividad digital también está marcado por su historial judicial. En Estados Unidos, Coronel fue condenada a 36 meses de prisión tras declararse culpable de delitos vinculados con narcotráfico y lavado de dinero.
Recuperó su libertad en septiembre de 2023 y permanece bajo supervisión federal.
Aunque su perfil original de TikTok dejó de estar disponible, posteriormente apareció una nueva cuenta asociada a Coronel que acumulaba más de 114 mil seguidores, lo que mantiene abierta su presencia en plataformas digitales pese a la suspensión inicial.














