Minneapolis, Estados Unidos. – Un nuevo incidente mortal protagonizado por agentes de inmigración sacudió este sábado Minneapolis cuando efectivos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mataron a tiros a un hombre durante una operación, marcando el segundo caso de este tipo en la ciudad en menos de tres semanas.
El jefe de policía local Brian O’Hara confirmó el fallecimiento, que se produce en el contexto de las redadas masivas ordenadas por la administración Trump contra la comunidad migrante, particularmente dirigidas hacia residentes de origen somalí en el área metropolitana.
El incidente generó una confrontación directa entre autoridades estatales y federales cuando el gobernador de Minnesota, Tim Walz, emitió una declaración contundente exigiendo el cese inmediato de las operaciones. «Minnesota está harta.
Esto es repugnante. El presidente debe poner fin a esta operación», escribió Walz en redes sociales, calificando a los agentes federales como «violentos y sin entrenamiento».
Un video verificado por NBC News y difundido en Facebook capturó el momento del enfrentamiento, mostrando a media docena de agentes enmascarados rodeando al hombre mientras este forcejeaba en el suelo.
Las imágenes revelan que uno de los oficiales golpeó a la víctima con la culata de una pistola momentos antes de que otro agente abriera fuego, dejando al individuo inmóvil mientras los efectivos se apartaban.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa las agencias migratorias, defendieron la actuación alegando que la víctima portaba un arma, aunque no han revelado la identidad del fallecido ni proporcionado detalles específicos sobre las circunstancias que desencadenaron el tiroteo.
Este segundo incidente mortal ocurre apenas dos semanas después de que agentes del ICE mataran a tiros a una mujer en su vehículo durante otra operación migratoria, generando protestas masivas de los residentes de Minneapolis contra las tácticas empleadas por las fuerzas federales.
Las redadas intensificadas en Minnesota fueron ordenadas por Trump a principios de enero, tras la difusión de un documental de un youtuber conservador que puso nuevamente en el centro del debate los casos de malversación de fondos federales por parte de guarderías operadas por miembros de la comunidad somalí, un grupo que el propio presidente ha criticado públicamente en múltiples ocasiones.
La escalada de violencia ha transformado Minneapolis en un epicentro de tensión entre la política migratoria federal y la resistencia local, con autoridades estatales cuestionando abiertamente los métodos empleados por los agentes federales y exigiendo su retirada inmediata del territorio estatal.
El conflicto institucional refleja las fracturas más amplias en la implementación de la agenda migratoria trumpista, donde las operaciones de deportación masiva chocan con la oposición de gobiernos estatales y locales que consideran excesivas las tácticas empleadas por las fuerzas federales.
La comunidad somalí de Minneapolis, una de las más grandes de Estados Unidos, se encuentra ahora en el centro de una campaña federal que combina enforcement migratorio con investigaciones sobre fraude en programas sociales, generando un clima de temor y confrontación que trasciende las fronteras partidistas tradicionales.


