Tegucigalpa, Honduras.— La confusión electoral tiene nombre y apellido: Guanaja. Este viernes por la noche, Mario Flores Urrutia, presidente del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), salió al paso para aclarar que «en ningún momento» su institución ordenó al Consejo Nacional Electoral (CNE) repetir las elecciones municipales en la isla, desmintiendo así una interpretación que había generado tensión y bloqueos en la comunidad.
El origen del malentendido radica en una sentencia del TJE producto de un empate técnico en la elección de la corporación municipal de Guanaja. Los candidatos Sheray Borden, del Partido Nacional, y Dion Kelly, del Partido Liberal de Honduras, obtuvieron exactamente 1,404 votos cada uno, una circunstancia que activa un procedimiento específico contemplado en la normativa electoral vigente.
Sin embargo, Flores Urrutia fue enfático al explicar que la resolución judicial no dispone la repetición inmediata de los comicios. Lo que la sentencia pide es la sustitución de las actas 13425, 13426, 13427, 13428, 13429, 13431, 13435 y 13437 para realizar un recuento jurisdiccional. Solo si, tras esa revisión exhaustiva, el empate persiste, se debería actuar de conformidad con la Ley Electoral y proceder a repetir las elecciones. «Pero en ningún momento se ordena por parte del TJE repetir las elecciones», subrayó el funcionario.
El marco legal que rige estos casos es claro. De acuerdo con el artículo 204 de la Ley Electoral, vigente desde 2021, en caso de empate en los votos por dos o más candidatos en cualquier nivel electivo, el CNE debe resolver la situación en dos pasos: primero, realizar un recuento total de los votos mediante escrutinio especial en el nivel donde se produjo el empate; y segundo, si la igualdad se mantiene, ordenar repetir la elección únicamente entre los candidatos empatados, dentro de los 20 días calendario siguientes a la declaratoria del empate.
Esta precisión jurídica cobra relevancia en un contexto donde el CNE había informado que, en apego a la sentencia del TJE, las elecciones se repetirían este domingo 15 de marzo en Guanaja. Una comunicación que, al parecer, adelantó una etapa del proceso sin agotar la fase de recuento que la ley exige como primer paso obligatorio.
Para los habitantes de Guanaja, la aclaración del TJE podría significar un cambio en la dinámica de los próximos días. Si el procedimiento se ajusta estrictamente a lo dispuesto por el tribunal, lo que corresponde ahora es la revisión detallada de las actas señaladas, no la organización inmediata de nuevos comicios. Una distinción que, aunque técnica, tiene implicaciones prácticas en la logística electoral y en la tranquilidad de una comunidad que ya ha mostrado su malestar ante la incertidumbre.
Mientras las autoridades electorales definen los siguientes pasos, la pregunta que permanece es cómo comunicar con claridad los procesos judiciales complejos a una ciudadanía que espera respuestas sencillas. Para Flores Urrutia, la respuesta está en el apego a la ley; para los guanajenses, la expectativa es que su voto cuente y que el resultado refleje, sin dudas ni impugnaciones, la voluntad popular expresada en las urnas.
Por ahora, el mensaje del TJE es un recordatorio: en democracia, los procedimientos importan tanto como los resultados. Y cuando hay un empate, la ley no ofrece atajos: primero se cuenta, luego se decide. Un principio que, aplicado con transparencia, puede convertir una crisis electoral en una oportunidad para fortalecer la confianza en las instituciones.


