Tegucigalpa, Honduras.— El jefe de la bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, emitió declaraciones contundentes contra Libertad y Refundación (Libre), caracterizando a sus dirigentes como «desesperados» tras lo que calificó como «apabullante derrota en las elecciones generales 2025» y cuestionando la legitimidad de sus acciones institucionales.
A través de su cuenta en la red social «X», Zambrano argumentó que «la desesperación de Libre ha causado que hable con locura ante los medios de comunicación», sugiriendo que las declaraciones del partido oficialista sobre irregularidades electorales responden a motivaciones emocionales antes que a fundamentos técnicos.
El dirigente nacionalista caracterizó los resultados electorales del 30 de noviembre como un «rechazo del pueblo hondureño» hacia Libre «por ser incapaces y radicales», enmarcando la derrota oficialista como una sanción ciudadana a su gestión gubernamental.
Las declaraciones de Zambrano se produjeron en respuesta a las sesiones de la Comisión Permanente del Congreso Nacional encabezada por Luis Redondo, donde se mantuvieron las denuncias de fraude electoral y se condenó la supuesta «injerencia del mandatario estadounidense, Donald Trump».
«Está temblando el presidente Donald Trump por los señalamientos que le ha hecho la ilegal comisión permanente, el Congreso Nacional somos los 128 diputados no ustedes los ilegales de libre, quien perdió toda la credibilidad fueron ustedes», declaró Zambrano, cuestionando directamente la legitimidad de la instancia legislativa controlada por el oficialismo.
El jefe de bancada nacionalista desafió la representatividad de la Comisión Permanente al enfatizar que «el Congreso Nacional somos los 128 diputados», sugiriendo que las acciones de la comisión carecen de respaldo legislativo pleno y constituyen maniobras de un grupo minoritario sin legitimidad institucional.
Zambrano concluyó sus declaraciones con una advertencia directa a los dirigentes de Libre: «algunos miembros de Libre deben preparar las maletas porque la licencia para gobernar se terminó y no estarán en el poder ni un día más», anticipando un cambio de gobierno basado en los resultados electorales.
Las declaraciones del dirigente nacionalista reflejan la intensificación del conflicto político entre oficialismo y oposición en el contexto post-electoral, donde las acusaciones mutuas de ilegitimidad se han convertido en el eje central del debate institucional hondureño.
La posición de Zambrano representa la perspectiva opositora que considera las acciones de Libre como intentos desesperados de mantener el poder político frente a una derrota electoral que interpretan como definitiva y legitimada por la voluntad popular.




