San Pedro Sula, Honduras. – Bastaron unas horas de lluvia torrencial para que distintos sectores de San Pedro Sula volvieran a quedar expuestos a las inundaciones. El agua cubrió calles y avenidas, alcanzó vehículos y comenzó a ingresar a viviendas, mientras vecinos difundían en redes sociales imágenes y videos de los momentos de angustia vividos este viernes.
Las publicaciones muestran una ciudad nuevamente vulnerable frente a las fuertes precipitaciones. En algunos puntos, las acumulaciones de agua alcanzaron tal nivel que varios vehículos quedaron parcialmente bajo el agua, mientras conductores intentaban desplazarse con extrema precaución entre las corrientes.
Desde diferentes sectores, habitantes solicitaron la intervención de los bomberos ante el avance del agua y el riesgo para viviendas y automóviles.
Pero las imágenes dejaron al descubierto otro problema. Las correntadas arrastraron grandes cantidades de basura, que terminaron acumulándose en los tragantes pluviales y dificultando la evacuación del agua.
Calles y avenidas se transformaron así en improvisados canales mientras continuaban las precipitaciones.
En las zonas residenciales, el panorama fue todavía más preocupante. Vecinos reportaron que el agua comenzó a ingresar a sus viviendas, generando temor por posibles daños materiales y obligando a las familias a reaccionar mientras los niveles seguían aumentando.
La emergencia provocada por las lluvias no se limitó a San Pedro Sula.
En Nueva Morolica, Choluteca, una familia difundió un angustioso video mostrando su vivienda inundada por segunda ocasión a consecuencia de las recientes precipitaciones.
Las imágenes muestran agua y lodo dentro de dormitorios y la cocina, además de enseres domésticos afectados.
Según la denuncia de la familia, el problema estaría relacionado con la falta de una cuneta a la orilla de la calle, lo que provoca que el agua termine desembocando directamente hacia la vivienda cuando se registran fuertes lluvias.
Los afectados también reclamaron la intervención de las autoridades municipales y señalaron que la maquinaria disponible no estaría siendo utilizada para construir las obras de drenaje que consideran necesarias para proteger el sector.
Entre vehículos rodeados por el agua, viviendas anegadas, calles convertidas en corrientes y tragantes obstruidos por desperdicios, las escenas compartidas durante la jornada volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de San Pedro Sula y otras comunidades frente a episodios de lluvias intensas, así como los problemas de drenaje denunciados por sus habitantes.













